25/10/2025
¿Sabías que el médico Esteban Laureano Maradona tenía 40 años cuando una escala en tren yendo de Paraguay hacia Buenos Aires cambió su vida para siempre? Venía de pasar tres años atendiendo a los heridos de la sangrienta Guerra del Chaco, entre aquel país y Bolivia. Regresaba a la Argentina dispuesto a instalar un consultorio en Buenos Aires. Nunca imaginó que aquel 2 de noviembre de 1935 su vida daría un vuelco inesperado. En la estación formoseña conocida como “Km 234” del paraje Guaycurú, llamado Estanislao del Campo, una voz desesperada se alzó entre los viajeros pidiendo un médico para asistir a una mujer que hacía varios días intentaba dar a luz. Así recordaba Maradona este momento trascendental: “Un grupo de personas preguntaba a voz en cuello si algún pasajero se animaba a asistir a una parturienta en estado de gravedad. Tomé mi maletín. Subí a un sulky. De las riendas tiraba una mujer cincuentona. El parto fue difícil. La parturienta en verdad estaba grave. Se llamaba Mercedes Almirón y a mano saqué a esa criatura, una nena”. Cuando regresó a la estación a comprar un pasaje para el siguiente tren se encontró a una multitud que reclamaba sus servicios. “De golpe me vi rodeado por un indiaje astroso, bárbaro. Patente recuerdo algunos rostros como de animales chúcaros, ariscos, y, al mismo tiempo graves, profundamente necesitados. (…) Puedo ver esos rostros con absoluta nitidez: narices, lóbulos de las orejas mutiladas con tatuajes; manos como de cuero se me extendían suplicantes. Me arremangué, empecé a atender y me quedé con ellos…”, recordará. La escala en aquel inhóspito lugar se extendió durante más de cincuenta años, donde Maradona vivió con una austeridad franciscana sin luz, ni gas, ni teléfono atendiendo a los humildes pobladores de la zona. En su homenaje el 4 de julio, día de su nacimiento, se recuerda en nuestro país el día del médico rural. Recomendamos, junto al Laboratorio GADOR esta biografía https://elhistoriador.com.ar/esteban-maradona-un-medico-rural-de-la-selva/