09/12/2025
A veces me miro desde afuera, como en esta foto…
sentada en un árbol, respirando naturaleza, mirando hacia un costado…
y me pregunto: ¿en qué momento mi vida cambió tanto?
Años atrás vivía en otra energía.
En otra sintonía.
Jefa de ventas, mil cosas por hora, métricas, objetivos, presiones, resultados, exigencia…
Yo misma era una máquina que no paraba nunca.
Y en aquel momento lo amaba. Me encantaba mi trabajo, mi rol, mi ritmo.
Era feliz ahí… o al menos eso creía.
Hoy me miro así, tranquila, respirando, haciendo lo que amo…
y pienso: qué loco cómo la vida te sorprende cuando te animás a escuchar al alma.
Si a mis 30 me hubiesen dicho que iba a estar acá, jamás lo hubiese creído:
dando cursos, talleres, encuentros…
abrazando procesos, acompañando almas,
recibiendo 5, 6, 8 sesiones por día…
y sintiéndome tan profundamente agradecida por cada una.
Agradecida a Dios.
A mis guías.
A la vida.
A las personas que confían en mí.
A cada alma que llega, que sana, que se entrega al proceso.
Hoy me siento dichosa.
Me siento feliz.
Y sobre todo, me siento agradecida.
Agradecida por haberme encontrado.
Agradecida por haber elegido otro ritmo.
Agradecida por poder ayudar.
Agradecida por este camino que jamás imaginé, pero hoy me habita y me llena el corazón.
Gracias, gracias, gracias.
A la vida, al universo, y a vos que estás acá acompañándome🌻