02/12/2025
Se escucha mi voz en el congreso de Argentina.
Hace unos días, el 27 de noviembre, la diputada del Chaco, Marilú Quiroz, convocó un ateneo científico para abrir espacios de debate, escucha y participación ciudadana en busca de aportar informaciones y miradas multidisciplinarias sobre los componentes, efectos y alcances de las vacunas contra el COVID-19.
Hacia la hora y media el Dr. Jose Luis Rogelio Gettor pone una grabación donde hablo sobre los virus y justo cuando entro en el paradigma del contagio, alguien pide que se corte. Afortunadamente, el Dr. Gettor termina la frase, pero se siente la enorme incomodidad de algunos asistentes. ¡Se tocó el tema tabú!
Escucharlo me trae sentimientos encontrados, por un lado observo con orgullo la gran humanidad de muchos de los ponentes y por otro pienso en el desafortunado título del espacio de debate: "¿Qué contienen realmente las vacunas COVID19?"
¿Lo que hay en el prospecto no es suficiente? ¿Qué no se haya aislado el supuesto virus no es suficiente? ¡Qué más da lo que tengan las vacunas! Ningún producto génico antivirus tiene cabida en un sistema que de verdad aborde la salud.
Por otro lado, no hay nada que haya hecho más daño al raciocinio que la lucha de si las vacunas contienen spike o grafeno. Una distracción de ingeniería social creada para destruir a los críticos.
La verdadera pregunta es ¿Qué daños están causando las vacunas COVID? ¿Son necesarias? ¿Se llegó a aislar algún virus o todo fue mentira? ¿Es real el paradigma del contagio y los microorganismos malignos? ¿Hace falta alguna vacuna? ¿Es cierto el concepto de inmunización?
Me retiré de los debates y me desligué de todos los grupos porque estas preguntas jamás se abordaron con claridad, sólo importaba si la vacuna tenía spike o grafeno. Proteínas génicas recombinantes o nano robots que controlan tu ADN. ¡Sin palabras!
Unos vendiendo tratamientos antispike a los vacunados, otros utilizando microscopios escolares para buscar grafeno en las vacunas. ¿¡En serio!? Siempre seré la oveja negra me temo.
No querer mirar a lo que de verdad importa es la tónica general: el paradigma de los gérmenes es una enorme falacia que nos esclaviza, es el sistema antisalud ANTI-VIDA que usa la Farmaindustria ¡Ahí está la clave!
Yo creía en los patógenos eso me habían enseñado en la universidad, por qué iba a dudar, pero me fui a los textos de historia de la ciencia, estudié la viruela "el primer virus falso", estudié los artículos donde se decía que aislaban virus y bacterias malignas, era mentira, dejé todo mi ego en el cajón ¡Me habían engañado! ¡Todo era un engaño! A limpiarse el polvo y a seguir. Así son las cosas.
Por supuesto sin llegar al extremo de decir que los virus no existen porque no es verdad. Los virus no son lo que nos han contado, dejémoslo ahí.
Explicar bien las cosas, con fundamento, con lógica, haciendo uso de los datos más objetivos de los que dispongamos, sin prejuicios, sin volvernos locos ni agresivos como he visto que hacen por ahí, hablando con claridad, con humildad, reconociendo que no lo sabemos todo, pero que estamos en el camino de la verdad...
Vivimos en una visión ANTI-BIÓTICA de nuestra existencia y hasta que no la tumbemos, jamás acabaremos con esta pesadilla.
Los virus son parte constituyente de los seres vivos, no son malignos enemigos, no están siquiera vivos, son productos celulares y bacterianos, semillas de vida.
Fin de la industria de la muerte.
Os lo dejo por si queréis verlo👇
https://youtu.be/KGR2odS4U3w
Somos colibrís 🐦
Atentamente,
Almudena Zaragoza. Bióloga.
La diputada del Chaco Marilú Quiroz convocó a un Ateneo científico para abrir espacios de debate, escucha y participación ciudadana en busca de aportar infor...