22/02/2026
Su corona de marfil cedió a la diosa.
Se dió cuenta, estaba hecha de promesas rotas.
La creación muestra su va**na sin pudor.
Él deseaba, cambiar su lugar, enseñar su taparragos, discriminar sin permiso, rodearla por detrás, empujarla hasta su final.
Ella tiene su podio.
El uno.
El dos.
El tres.
Su lugar es su naturaleza.
La boca de dragona goza dictando al viento la proza de los caminos prohibidos.
Él, tintinea.
Ninguna de sus luces puede cautivarla a una jaula, que quedó chica.
El olor a o***a colmó la habitación.
Él, le tendió una trampa barata.
Eran todos los miedos.
Ella pudo, su poder oscuro la guió sin piedad.
Paula Yangra
Códigos de los Riñones.
Poder de la Oscuridad.