27/04/2026
Si le dijera a la Vani de 20 años que hoy soy speaker, doy charlas, clases e incluso tengo mi propio podcast… No me creería.
A veces pienso quién sería hoy si no hubiera trabajado mis miedos.
De chica era tímida, La “chica correcta”. Tan correcta que una maestra de 3ro le dijo a mi mamá: “Ayudala a portarse mal.”
Con los años, esa “correctitud” se volvió una mochila: la búsqueda del 10, porque el 8 ya me generaba ruido. Y después llegó la universidad… y los exámenes orales. Una tortura.
Todo lo que implicara exponerme me generaba ansiedad.
Hice terapia cognitiva, estudié mis miedos como si fueran una materia más.
Me acuerdo decir: “Puedo bailar en un escenario y disfrutar… pero no me hagas hablar en público.”
Pasaron los años, y hoy, con 41, me celebro.
No voy a mentirte: antes de cada charla me visualizo, ejercito, estudio.
Y después de cada evento termino exhausta… porque dejo toda mi energía ahí.
Pero FELIZ.
Feliz de hacer algo que amo, de ocupar un espacio que algún día me dio pánico y de ver que todo lo que trabajé tuvo sentido.
Porque eso es lo que aprendí:
Lo que hoy te da miedo, mañana puede ser el motivo por el que te aplaudas.
Si lo trabajás. Si te acompañás. Si no te soltar la mano en el proceso.