06/11/2025
Túnel carpiano. Biodescodificación
¿Qué conflicto estoy viviendo?:
Vamos a comenzar por repetir nuevamente que manos es “trabajo”, brazos es “trabajo” y a deducir, que la muñeca representa simbólicamente mi flexibilidad para “trabajar”.
Una vez comprendido esto, tendremos claro que el ámbito de nuestra que deberemos revisar para descubrir lo que me está causando un problema en el túnel carpiano estará limitado a mi área laboral, a mis actividades diarias, a un proyecto específico, a mis hobbies (si son realizados con las manos) o a cualquier cosa que yo haga con mis manos (tocar, tomar, acariciar, cargar, sostener, etc).
Ahora bien, físicamente, el síndrome del túnel carpiano, es un dolor que yo sufro cuando ejerzo presión en mi muñeca, mano o dedos. Por lo tanto, debo buscar qué cosa en mi trabajo o en lo que yo hago me pone “tenso”, me hace sentir presionado (tensionado) o me hizo sentir así en los días previos a la aparición de la molestia.
Hay muchas personas que hasta son operadas por este síntoma, pero que no son capaces de analizar su vida laboral o cambiar su vida laboral o de tomar más a la ligera lo que hacen a diario.
Muchas personas comienzan con molestias y se lo atribuyen al uso del mouse de la computadora, pero son incapaces de aceptar, que eso que hacen a diario en la computadora es lo que los estresa, los presiona.
Y es que si alguna característica especial tiene este síndrome, es que surge a causa de un movimiento “repetitivo” que ya nos “hartó”, pero que no aceptamos emocionalmente y por lo tanto, queremos seguir haciéndolo.
Buscando más profundamente las causas de esto, llegaremos a la base de que todas mis articulaciones y nervios, obedecen ante conflictos de “desvalorización”.
Por lo tanto, necesariamente estoy viviendo o viví, un conflicto relacionado con sentirme incapaz de hacer algo (de trabajo o actividad manual), y no sólo incapaz sino no tan bueno como otros, no tan rápido como otros, no tan capacitado como otros, etc.
Por lo tanto, deberé buscar historias en mi vida reciente relacionadas con:
- Estoy harto de hacer esto todos los días, ya no puedo más.
- Este proyecto requerirá más horas o más tiempo y no me pagarán más.
- No me siento capaz de terminar éste trabajo a tiempo.
- Esto que hago todos los días me aburre, me cansa, no me hace feliz.
- Por más que me esfuerzo, nadie reconoce que mi trabajo es bueno.
- Siempre hay alguien que pone un “pero” a lo que yo hago, entrego, termino (de trabajo).
Y no se compliquen la existencia, porque pueden ser cosas tan simples como “manejar”, “planchar”, “lavar”, “dar un clase”, “capturar textos en computadora”, “conectar cables”, etc.
Revisen todo aquello que hacían todos los días y que hoy, por su dolor ya no pueden hacer.
Ahora bien, y sin salirnos del tema laboral o actividad diaria, también deberemos revisar todas aquellas situaciones, en las que nos sintamos obligados a hacer algo, que no nos gusta, no queremos hacer, pero que por circunstancias externas, debemos hacer:
- Este trabajo no me gusta pero no puedo dejarlo porque no hay más ingresos en casa.
- Yo ya me quería salir de este trabajo pero me han aumentado el sueldo y mejor me quedo.
- Esto que hago lo hago por mi padre, a mí ni me gusta.
- Ya me cansé de cocinar diario, de limpiar, pero debo hacerlo por mi familia.
Y por el mismo camino, deberemos encontrar alguna historia relacionada con “hacer” con las manos y que de alguna manera me ha producido una emoción de “tensión”.
- No sé cómo hacerlo.
- No me siento capacitado para hacerlo.
- Tengo que hacerlo por…
- No me dio tiempo de hacerlo.
- De haber sabido, no lo hubiera hecho.
Cambiando el tema laboral, otra cosa que hacemos con las manos y la muñeca, es separar a dos que se están peleando, por lo tanto, deberé revisar si en mi vida, estoy viviendo alguna situación en la que “ser el intermediario” no haya resultado bien. Aunque no haya yo involucrado mis manos y todo haya sido “hablado”.
También deberé revisar, si en algún aspecto de mi vida, yo me siento “con las manos atadas” y aquí pueden intervenir aspectos de todo tipo:
- Me gusta mi trabajo pero debo dejarlo porque mi marido ya me dijo que debo cuidar al bebé.
- Yo debo dejar lo que estoy haciendo para darle gusto a….
- Debo dejar de hacer lo que hago, para ya hacer mi vida personal.
Y algo importante, la lateralidad, hablando de las funciones que quedan detenidas a consecuencia de mis molestias en el túnel carpiano, también pueden estar directamente relacionadas no sólo con trabajo y lo que hacemos, sino con las personas que conviven con nosotros:
Si yo soy diestro biológico y mi molestia está en mi muñeca derecha:
- Estoy viviendo una situación en la que quiero soltarme, liberarme de mi pareja, y no necesariamente en el plano amoroso, sino que sus comentarios con respecto a lo que yo hago, no me hacen sentir bien. Sus actitudes hacia lo que yo hago, no me gustan, me desvaloriza con respecto a lo que yo hago.
Si yo soy diestro biológico y mi molestia está en mi muñeca izquierda:
- Estoy viviendo una situación en la que quiero soltarme, liberarme de mi hijo, y no necesariamente en el plano familiar, sino que sus comentarios con respecto a lo que yo hago, no me hacen sentir bien. Sus actitudes hacia lo que yo hago, no me gustan, me desvaloriza con respecto a lo que yo hago. Sólo espera el fruto de lo que yo hago, lo mantengo y ya me cansé.
Si yo soy zurdo biológico y mi molestia está en mi muñeca izquierda:
- Estoy viviendo una situación en la que quiero soltarme, liberarme de mi pareja, y no necesariamente en el plano amoroso, sino que sus comentarios con respecto a lo que yo hago, no me hacen sentir bien. Sus actitudes hacia lo que yo hago, no me gustan, me desvaloriza con respecto a lo que yo hago.
Si yo soy zurdo biológico y mi molestia está en mi muñeca derecha:
- Estoy viviendo una situación en la que quiero soltarme, liberarme de mi hijo, y no necesariamente en el plano familiar, sino que sus comentarios con respecto a lo que yo hago, no me hacen sentir bien. Sus actitudes hacia lo que yo hago, no me gustan, me desvaloriza con respecto a lo que yo hago. Sólo espera el fruto de lo que yo hago, lo mantengo y ya me cansé.
Con todo lo anterior, ya podrán tener una idea más clara de las historias a buscar y de que deben cambiar para sanar.
Este síntoma pertenece siempre, a la vida presente, no es necesario el árbol genealógico ni el proyecto sentido.
Cambiar la manera en que vemos lo que hacemos, en que valoramos lo que hacemos y nuestro esfuerzo para hacerlo. Valorarnos a nosotros mismos, esa es la clave.
Te acompaño a sanar tú percepción
Presencial y on line