20/01/2026
AMOR PROPIO - MIEDO
Desde una mirada holística y consciente, esta frase nos recuerda que el miedo no es un enemigo, sino un mensajero del alma.
El miedo aparece cuando estamos al borde de una expansión. Señala el umbral entre lo conocido —la zona donde el ego se siente seguro— y lo desconocido, donde habita el crecimiento. Si algo no tuviera valor para nuestra evolución, no despertaría temor. El miedo surge precisamente cuando algo importante nos llama: un cambio, una verdad interna, una decisión alineada con nuestra esencia.
Espiritualmente, el miedo no viene a detenernos, sino a despertarnos. Nos invita a mirar con honestidad aquello que nos importa profundamente. Allí donde tiembla el corazón, suele estar también el deseo del alma pidiendo ser reconocido. Por eso, huir del miedo es huir de una parte de nosotros mismos; escucharlo, en cambio, es abrir una puerta de conciencia.
Desde una visión integral —cuerpo, mente y espíritu—, el miedo es energía en movimiento. Cuando lo resistimos, se densifica; cuando lo respiramos y lo abrazamos con presencia, se transforma en claridad, coraje y dirección. El miedo bien escuchado nos enseña límites, nos revela heridas, y al mismo tiempo nos muestra el camino hacia una vida más auténtica.
No se trata de eliminar el miedo, sino de caminar con él, sosteniéndolo con amor y discernimiento. Porque aquello que vale la celebrar—lo que nos expande, nos sana y nos acerca a nuestra verdad— casi siempre nos pide atravesar el temblor inicial.
Y ahí, justo ahí, comienza la verdadera transformación.
Yo soy vos.
Vos sos yo.
Todos somos uno y parte del mismo plan!
Namasté 🙌🙇🏻♂️🕉❤