20/01/2026
A veces creemos que acompañar es no frenar.
Seguir, sostener, estimular, cumplir…
Pero acompañar de verdad también es saber cuándo parar.
Los niños no son solo estudiantes, ni pacientes, ni agendas llenas de terapias.. Son niños..Y como todos los niños, se cansan.
Ese cansancio no siempre se expresa con palabras. Muchas veces aparece en el cuerpo, en la conducta, en la emoción, en el silencio o en el “no quiero más”.
👉 Cansancio emocional
Sostener demandas constantes, adaptarse a entornos que muchas veces no están pensados para ellos, autorregularse, esforzarse para “encajar”. Todo eso agota. Puede aparecer como irritabilidad, llanto, enojo, apatía o retraimiento.
👉 Cansancio físico
Jornadas largas, traslados, colegio, terapias, actividades. El cuerpo también necesita descanso real, tiempo sin exigencias, sin horarios, sin rendir.
👉 Cansancio sensorial
Ruidos, luces, texturas, movimientos, estímulos permanentes. El sistema nervioso se sobrecarga y pide pausa. A veces el cansancio sensorial se manifiesta como desregulación, evitación o explosiones emocionales.
👉 Cansancio cognitivo
Pensar, aprender, concentrarse, responder consignas, adaptarse a nuevas reglas. El cerebro también se fatiga. Y cuando está saturado, no aprende, solo sobrevive.
El descanso es parte del proceso terapéutico
Dar un tiempo de vacaciones, frenar el colegio y las terapias, no es “perder lo trabajado”.
Muchas veces, ese parar permite que todo lo aprendido se asiente, se integre y se incorpore.
Parar no es retroceder. Parar es integrar.
Es en esos momentos de descanso donde aparecen nuevas habilidades, mayor regulación, más disponibilidad emocional y más conexión.
Confiar en la lectura que hacen las familias es clave
Los padres suelen percibir ese cansancio antes que nadie. Escucharlo, validarlo y respetarlo es un acto de amor y de cuidado profundo.
Acompañar no es exigir siempre más.
Acompañar también es habilitar el descanso, proteger la infancia y cuidar la salud emocional y sensorial.
Porque al final del día, más allá de diagnósticos, son niños.. y los niños se cansan