03/10/2020
"Uno de los grandes enemigos de la crianza son las etiquetas. “Vago”, “llorón”, “caprichosa”, “demandante”, y un sinfín de adjetivos se usan cada día para señalar a niños y niñas, pasando por alto los efectos negativos a corto y largo plazo.
Las etiquetas condicionan y socavan la autoestima. A veces entristecen, a veces avergüenzan, siempre condicionan.
Una infancia libre de etiquetas brinda la posibilidad a cada niño y a cada niña de desplegar su máximo potencial y de ser. Ser alguien hoy. Ser sin ser juzgados, porque las palabras también aprisionan y coartan."
Extracto de No tan terribles ().