03/01/2026
Cuando vemos a un adulto con obesidad, pocas veces pensamos en algo más que en comida, hábitos o fuerza de voluntad. Pero muchas veces, detrás de ese peso hay un niño herido que sigue pidiendo ayuda.
No hablamos de un niño real, sino de las memorias emocionales que quedaron grabadas cuando éramos pequeños: momentos en los que nos sentimos solos, criticados, desprotegidos, confundidos o exigidos más de la cuenta. Momentos y situaciones que un niño no podía entender ni gestionar.
Ese dolor no desaparece: se guarda en el cuerpo.
Y cuando ese niño interior, esa parte emocional congelada en el tiempo, vuelve a sentirse igual en la vida adulta (presión, miedo, rechazo, abandono, inseguridad), el cuerpo activa la misma estrategia de protección que creó entonces.
Para muchos, esa estrategia es comer. Y el resultado, con los años, es sobrepeso. La comida no es el problema. El problema es lo que la comida intenta tapar: la falta de abrazos, de calma, de sostén, de presencia, de seguridad emocional.
Por eso hay personas delgadas toda su vida que, tras un conflicto fuerte, un parto, una ruptura o una etapa de estrés, engordan de golpe: ese evento tocó la misma herida que se abrió en su infancia.
El cuerpo responde como aprendió: Me protejo. Me lleno. Me hago grande para que no duela tanto. Cómo para compensar el sufrimiento que nunca se sanó.
La obesidad, en muchos casos, no es un exceso. Es una defensa.
Una respuesta del cuerpo a una historia emocional que no se pudo resolver y que se carga en el cuerpo.
Sanar no consiste en dejar de comer. Sanar es dejar de cargar aquello que obligó al cuerpo a comer.
Cuando atendemos el dolor del niño interior, las memorias que siguen vivas, aunque no las recordemos, el cuerpo ya no necesita defenderse igual. Y la relación con la comida cambia sola, sin pelea, sin castigos y sin culpa.
Si sientes que algo de esto resuena contigo, si notas que tu cuerpo está guardando más de lo que puede expresar, podemos mirar juntos ese origen con respeto, claridad y acompañamiento, porque entender de dónde viene tu peso es el primer paso para empezar a soltarlo.