24/01/2021
En el país el tratamiento de las caries coronales iniciales cavitadas o no, ha dominado en los ejercicios públicos y privados; los tratamientos en lesiones avanzadas se caracterizan por tasas de restauración más bajos y mayores porcentajes de servicios de endodoncia y exodoncia 8,9.
Es conveniente recordar que la reducción del esmalte oclusal es el primer paso hacia el debilitamiento de la porción de la corona de un diente, causando que estos presenten con más facilidad las grietas y el potencial de la caries interproximales10. La unión dentina-esmalte (DEJ), es la región entre la dentina y el esmalte exterior de los dientes conocida por sus propiedades biomecánicas únicas, que proporciona una barrera para la detención de fracturas por fallas formadas en el esmalte frágil. El papel fundamental de esta región, es la prevención de grietas formadas en el esmalte causando fracturas dentarias catastróficas. Las grietas tienden a penetrar en la DEJ (óptica) y se detienen cuando entran el manto de la dentina más duro, que desarrolla un blindaje. Se ha señalado que el avance de la fractura es altamente influenciado por el desajuste del módulo elástico entre el esmalte y la dentina y, por tanto, el fenómeno de la detención de grietas en la DEJ podría explicarse como consecuencia de este desajuste del módulo elástico11.
Como consecuencia de estas grietas, las fuerzas oclusales pueden al flexionar, llegar a causar una fisura de la estructura del diente, lo que influye o da lugar a la sensibilidad, si el plano de la flexión provoca el movimiento de fluidos dentro de los procesos odontogénicos, y eventualmente, provocar fracturas en el plano de las tensiones12. Dentro de los objetivos de este principio biomimético, está identificar las grietas bajo aumento (lupa) y tallarlas con una fresa número 4 ó 6 para evitar su propagación.
La odontología de mínima invasión no se refiere solo a la preparación de cavidades, también se ha propuesto, -- en lugar de la preparación convencional de coronas, en casos de restauración de dientes anteriores superiores comprometidos,-- indicar dos carillas (vestibular y palatina) que evitan la excesiva eliminación de la estructura dentaria y la pérdida de la vitalidad del diente. Ante preguntas sobre la longevidad de este nuevo enfoque de tratamiento, debido al estado inicial no favorable de los dientes a ser restaurados (por ejemplo, la falta de esmalte por erosión, sustrato de dentina esclerótica y coronas clínicas cortas), plantean los autores de este reporte que el rendimiento clínico de los dientes tratados siguiendo el enfoque Sandwich parece prometedor, ya que ninguno de los dientes tratados perdió su vitalidad, no se detectó ninguna falla en las restauraciones, y la satisfacción general de los pacientes fue alta. Concluyen sobre la necesidad de más investigación para determinar el rendimiento clínico a largo plazo de la modalidad de tratamiento descrito, pero los resultados alentadores a medio plazo (biológicos, estéticos y de éxito mecánico) cuestionan claramente, si las coronas convencionales en los segmentos maxilares anteriores todavía pueden seguir siendo considerada la mejor y única opción para el tratamiento de esta población particular de pacientes (por ejemplo con desgastes severos con vitalidad)13.