14/02/2022
El pensamiento es energía poderosa. La física newtoniana decía que todo es continuo.
Para entender qué es esto de continuo, pensemos en el termómetro que mide la temperatura. Cuando vemos que la misma aumenta en un grado, en realidad, aumenta primero en una décima de grado y antes en una millonésima de grado, en un proceso de aumento de temperatura que medimos con el termómetro, es un movimiento que sería continuo.
En el mundo de la física cuántica esto no es así. El físico Max Planck estudió como se producía la radiación desde un cuerpo incandescente y su explicación fue que los átomos que componen el cuerpo incandescente, cuando liberaban energía en forma de radiación, no lo hacían en forma continua, sino en pequeños bloques a los que él denominó cuantos de energía.
Estos pequeños bloques, no continuos, pueden ser afectados directamente por una energía: el pensamiento.
Y descubrió algo extraordinario: estas partículas tienen otra extraña característica: si las estas observando, son partículas, si no las estas observando, son ondas, incluso se ha llegado a determinar que cambian de acuerdo a las expectativas de quienes las están observando, es decir, los cuantos actuarían de acuerdo a lo que dichos observadores desean que hagan.
Brian Josephson, ganador del premio Nobel de Física, nos dice que en esta búsqueda de estas pequeñas partículas, los físicos podrían estar creando su propia realidad. Por ejemplo, una cierta partícula llamada el «anomalón», tiene propiedades que varían de laboratorio en laboratorio. Brian Josephson indica que esto ocurre y depende de quien esté encontrándola y creándola. Que tengas bello momento presente alejando pensamientos destructivos y en muchas ocasiones, innecesarios. Mamaste.