08/12/2021
Pequeña historia de las Selenas de Troya..
Toc toc
Quién es? – preguntó ella.
Soy Páris, el ángel sin cabeza – dijo el.
Tú eres la bendita luz sin cabeza? –
Quizás. No doy fe de eso. Creo más bien que soy el que rapta a las bellas mujeres Selénicas y las lleva de sorpresa en sorpresa a la fuente del olvido, mas allá de las estrellas en la arena que nos rompe… Vuestra merced, ya sabe.
No quiero saber nada del amor, por más que me golpee la puerta. Puedes irte bello Páris. Acá no prevaleces. Aquí solo prevalecen las guerras de eucaliptos y el azar de mis estelas en los trinos sin orillas, y de vez en cuando, algún oráculo de fresias.
Toc toc .. abre la puerta. Sin ti, mis crímenes apestan..
Puedes irte Luz sin cabeza. Os repito: no quiero saber nada de ti ni tienes autoridad sobre mi, si no estoy de fiesta. Solo quiero seguir describiendo círculos con poemas y desencarnar en un rugido de rojo coral en la marea. Sino sentarme con la luna nueva en el fondo de una cueva donde las horas se me pegan como se me pegan los animales con tristezas. Por hacer volar mis sombras de amarga berenjena cayendo detrás de mi cintura hacia lo alto un día fui esclava y ahora princesa de las nubes de luciernagas!. Y por más que el amor, golpee a mi puerta … Y por más que aprestes de forma secreta a venus, en contra de mi favor que atrae tormentas, no te dejare saber mis fronteras ni el principio de mis ojos cerrados en el viento . Así que vuelve sobre tus pasos y que tus agiles pies, den cuenta de tus leyendas en otras damas Selenicas. Oh bendito Páris!. No tenseis mas la espada de esta lengua.
Toc toc… abre la puerta. Sin ti , los faros de Isis se mal interpretan.
Silencio sobrenatural.
Toc toc. No entiendes? Debo regresar con tu corazón a la visión de un beso…. por las buenas o por la fuerza. No me obliguéis a desearte, no vaya a ser cosa que me calle todo lo que olvidas.
Qué soy yo?.- Contesto ella-. O qué es un real riesgo, sino la propia fragilidad que me sostiene?
Eres la misma de siempre. La fuente de todo lo que oímos- dijo Páris
Y quien es esa y la misma de siempre?. De qué visión de infelices labios me previenen tus cuidados? Y qué Dios te retiene de voltear mi puerta?. Y de qué corazón del tiempo me hablas si mi única prisión es el idioma de los pájaros?. Quien te crees que eres bendito Páris para hacerme recordar qué es un hombre y olvidar mi lugar entre las nubes de luciérnagas?. Abandona tu misión de abismos y promesas porque mi destino es ser tu perdición detrás de esta puerta si insistes con llevarme más allá de las estrellas en la arena que nos rompe. No sea que quizás todas esas cosas que oísteis de mi , no fueron más que espejismos y condenas de mágicas troyanas que te encubren y exageran en el fondo como un simple coleccionador de mujerzuelas. Dios me libre de los príncipes en cuyas banderas flamea la visión de un beso!. De que me priva tu auxilio, sino de mi gloria aquí dentro?. Rompe tus lanzas y quema tu naves veleras antes de que mis mas mínimo movimiento se vuelva por completo sobre tus flotas y ejércitos apostados en el puerto y los vuelva pasto del sol en el cielo. Humíllate ante mí, como se humillaron todos los que os precedieron, y quizás podrás contar con la misericordia de quien me envió, según tu, a ser yo misma, el corazón del tiempo, y a ti, el troyano mas bello.
Toc toc…
Porqué haces bella Selena de la fascinación divina que mutuamente nos rebela, una cuestión estética, un arte regia , una poesía? . No hablas a la altura de tu corazón. Hablas con tu conciencia. Pero yo no soy una conciencia. No os engañéis, porque yo no gozo ser Páris. Pero quizás acepte tu amenaza como un juego…O como un duelo de dos luces desnudas de luz, que se abalanzan una sobre otra cuerpo a cuerpo… Creo que tu eres experta en hacer real sin esfuerzos cualquier sentimiento. Aunque , lamento si a tu pesar o por tu gracia, os cuento que yo nunca he nacido y nunca he mu**to en tu red de trinos y nubes de luciérnagas. Asi de qué os priváis dama Selenica?. De mi o de tu desoída inocencia?. Yo desprecio a todos los poetas y sus poesías cuando se ocultan tras de ellas. Tu engaño es mi engaño…. Yo no estoy aquí afuera ni ahí dentro. Voltear o no tu puerta, solo es negar que eres mia y yo tuyo, mas alla de las estrellas en la arena que nos rompe. Y ya que no vais interpretarme, probad si tu real ausencia cantante se podrá realizar mejor en otros encuentros… Con otros príncipes… con otros troyanos mas olímpicos y secretos mañana. Puesto que parece que es asi: Adios. Aunque quien sabe, si en el fondo de vuestra merced, tu fiesta y la visión de un beso mia, son la misma cosa. Tu sabes como se besan dos tormentas indivisibles?. Yo lo sé. Y he cumplido. Por eso : Adios!
Espera Páris–dijo ella.
Soy todo oído!,
dw