20/04/2026
Buenos días...Paz y Bien...🫂💚
Como cada martes meditamos la Palabra del Movimiento de los Focolares.
*Palabra de Vida Abril 2026*
*“Quédate con nosotros, porque ya es tarde y el día se acaba."*
(Lucas 24, 29)
La carretera que lleva al pueblo de Emaús nos habla de un camino que
recorrieron dos discípulos de Jesús. Desencantados de los sueños, los proyectos
y los momentos fuertes de los días transcurridos con el Maestro, vuelven a casa
para reanudar la vida que habían dejado, la de antes del encuentro con él. Habían
transcurrido apenas tres días desde su crucifixión y la desilusión, el miedo y las
dudas reinaban entre sus seguidores.
Se alejaban de Jerusalén, del sueño no realizado, distanciándose de Cristo y de
su mensaje, tristes porque en cierto modo ya habían tomado la decisión de
abandonar el proyecto que los había llevado a seguirlo.
Es la historia de todos nosotros cuando nos desencantamos de situaciones que
nos plantean tomar una decisión en las encrucijadas, y en muchos casos nos
parece que la solución de volver atrás, renunciar y resignarnos es la única
respuesta a nuestro malestar.
“¿A quién de nosotros no le resulta familiar la posada de Emaús? ¿Quién no ha
recorrido ese camino una tarde en que todo parecía perdido? Cristo había mu**to
en nosotros… Ya no había ningún Jesús en la tierra”1.
*“Quédate con nosotros, porque ya es tarde y el día se acaba.”*
Durante el camino, un desconocido se une a los dos y parece ignorar los
acontecimientos que acaban de ocurrir. Comienza a hacer preguntas precisas, las
cuales desatan toda la amargura y el desaliento. Primero los escucha y luego
comienza a explicar las Escrituras: es todo un diálogo, un encuentro que deja
huella; de modo que, aunque aún no han reconocido a Jesús, le ruegan que se
quede con ellos porque cae la tarde (cf. Lc 24, 17-29). Esta es quizás una de las
oraciones más bellas que encontramos en el Evangelio. Es la primera oración que se eleva de los discípulos al Resucitado y es conmovedora esta invitación
que todos podemos dirigirle para que él se quede con nosotros y entre nosotros.
Los ojos de los dos discípulos se abrirán al partir el pan, y la alegría de haberlo
reconocido por fin los animará a volver a Jerusalén para anunciar a sus amigos
el evento de la resurrección.
*“Quédate con nosotros, porque ya es tarde y el día se acaba.”*
“Quizá nada mejor que estas palabras explican la experiencia de vivir con Jesús
en medio, que las focolarinas hicimos desde el principio –escribe Chiara
Lubich–. Jesús es siempre Jesús y aunque esté presente solo espiritualmente,
cuando está, explica las Escrituras y arde en el corazón su caridad: la vida.
Cuando lo hemos conocido, nos lleva a decir con infinita nostalgia: ‘Quédate
con nosotros, Señor, porque atardece’; sin ti es noche oscura […]”2.
La noche es símbolo de las tinieblas, de lo desconocido, de la falta de esa luz
que no somos capaces de encontrar porque no creemos en su presencia, que
sigue acompañándonos siempre.
La noche es la que envuelve a nuestro planeta, herido y ultrajado por luchas
fratricidas, por guerras que siguen siendo organizadas por la ambición de poder
y de dinero.
La noche es la que viven millones de personas que ya no tienen voz para gritar
las injusticias y los abusos.
Y nosotros ¿cómo podemos darnos cuenta de la presencia de Jesús, que no
siempre se manifiesta según nuestras expectativas? ¿Cómo entender que Él
camina con nosotros y trata de hacer que reconozcamos los signos de su
presencia? Y, sobre todo, ¿cómo crear las condiciones para que se manifieste y
se quede con nosotros?
Son preguntas a las que quizá no siempre sepamos dar respuesta, pero que nos
piden que no dejemos de buscar a Jesús, que concentremos la mirada en un
compañero de viaje al que muchas veces no vemos, que reconozcamos a Aquel
que puede hacerse presente si vivimos entre nosotros el amor mutuo.
El camino de Emaús es símbolo de todos nuestros caminos, es el camino del
encuentro con el Señor, es el camino que nos devuelve la alegría del corazón,
que nos lleva de nuevo a la comunidad para dar testimonio juntos de que Cristo
ha resucitado.