06/11/2025
3/11/25 — Fecha que queda marcada
Ese día cerré una etapa. Una de esas que no se clausuran con un portazo, sino con la ternura de haberlo dado todo. De haber dejado, vuelto, dudado, sostenido. Pero siempre con la certeza intacta: quería recibirme de psicóloga.
Y como me habitan las señales, los números, los ciclos, no es casual que esa fecha sume 12. 1 + 2 = 3. Tres años tenía cuando se marcó mi propósito. La muerte de mi padre abrió un duelo, y con él, una vocación: acompañar desde el cuidado.
Hoy hace 36 años que no está en este plano, pero sí en mí, en cada gesto, en cada paso. Ese mismo día, hace 36 años, comenzaba otro rito: el casamiento de mi prima hermana, madre simbólica, presente en mi crecimiento, y aún hoy, sosteniéndome.
Hoy, después de 36 años, inicié mi propio rito: el profesional. Soy la primera mujer de la rama materna en terminar una carrera universitaria. Y aunque eso honra a mi linaje, no me quita el mérito de haber luchado.
Luché contra las voces internas que decían “ya está”, contra el tiempo que parecía eterno, contra el cansancio y la duda. Pero yo sabía que quería ser. Y lo fui.
Lo más importante fue el acompañamiento de mi familia. Ellos creyeron más que yo. Este logro es nuestro. Hoy es el triunfo de nosotros cuatro.
Hoy comienza una nueva etapa. Hoy soy licenciada. Y también soy mujer, hija, madre. Hoy celebro con memoria, con amor, y sobre todo, integrando y sanando.