18/02/2026
Lic. Monica Ramos Alomo
Querida Monica
Por esta vía quiero darte las gracias. Te conocí en un curso en el 1995, recién empezando mi actividad en Argentina. Fuiste una de las personas que me dieron la bienvenida aquí y me acompañaste en todos estos años. Te conocí como profesional, como persona, como mamá y siempre fuiste una luchadora honesta, contundente e implacable. Te conocí en proyectos que compartimos en Santiago del Estero, tu tierra amada y luchada. Recuerdo las madrugadas heladas cuando me buscabas en la Terminal de Ómnibus, para ir juntos al IPRI. Te conocí con una salud envidiable y luego luchando con una enfermedad traicionera como pocas. Nunca, pero nunca te ví bajando los brazos. Nuestras charlas de horas me van a quedar grabadas de por vida, porque me enseñaste tantas cosas. Amo tu humor filoso, tus comentarios graciosos y certeros y bueno, llegó el día de despedirse, para seguir charlando desde otro lugar. Gracias amiga, gracias licenciada, gracias colega, gracias hermana. Identifico mi estadía en estas tierras con tu presencia, con tu Santiago, con tu profesión y seguiré vigilando tu legado. Te mando un beso enorme al cielo, ya que no te me puedo imaginar en otro lugar.
Harry C. Bachmann