14/11/2023
Estoy volviendo a mis lecturas metafísicas. Lo hago sobre todo en momentos de crisis, de desazón colectiva que afecta el pulso del ánimo interno, siempre es un lugar seguro al que volver para reafirmar algo de mi propio poder creador y creativo y bajar un poco la intensidad del mundo. Leí específicamente esto:
“La oración es el pensamiento más puro y más alto que se puede pensar. Es polarizar la mente en el grado más altamente positivo. Son vibraciones de luz que lanzamos cuando oramos, es decir, cuando pensamos en Dios. Esas vibraciones tienen que transformar instantáneamente, en perfectas y bellas, todas las condiciones oscuras que nos rodean (como cuando se lleva una lámpara a una habitación que está en tinieblas)”.
Y en mi ejercicio constante de mirar la vida con un mirada floral, esa lectura me hizo pensar que de alguna manera poética y práctica, las esencias florales tienen el poder de ser rezos materializados, tienen el mismo mecanismo y función de un rezo, un mantra o una manifestación. Invocamos lo que queremos mejorar, armonizar en nosotrxs y dejamos a las flores hacer su trabajo vibracional en esa línea, así como cualquier proceso que involucre llevarnos a un lugar distinto requiere de entrega, de confianza y de acción.
Y lejos de considerar la acción floral como pensamiento mágico, sí entiendo que hay una inteligencia energética y vibracional que opera en nuestro propio campo cuando confiamos en el proceso, que todo proceso con las esencias florales implica una danza alquímica, una apertura a que la naturaleza influya en nuestro estado revelando lo que esta oculto, reprimido, bloqueado y necesita liberarse.
En su etimología, orar es solicitar, es pedir asistencia, es llamar, hablar. Todo lo que sucede en el encuentro con las flores, en el encuentro con nosotros mismos.
No dejen sola a esta pisciana que se va por las ramas y cuéntenme, que piensan de esto? Podemos hablar quizás de rezos florales? Me gusta esa idea. Lxs leo!