03/02/2019
Cuando la gente trajo a Jesús a la mujer sorprendida en adulterio, y según la ley había que apedrearla, el dijo: El que no tenga pecado que tire la primera piedra. Solo había una persona que podía arrojar la primera piedra, Jesús podía hacerlo, sin embargo, el le dijo a la mujer: ni yo te condeno, vete y no lo hagas más. Ahora, alguien debía pagar por esa falta, alguien debía morir, entonces fue El quien tomó ese lugar. el de aquella mujer y el de todos. Sólo en el hay salvación. Hoy puede ser un gran día si le dices a EL: entra en mi corazón, toma mi lugar también y dame vida!