27/03/2026
A veces queremos sanar rápido…
como si el dolor tuviera un botón de salida inmediata.
Pero la sanación no es un destino al que se llega,
es un proceso que se habita.
Requiere paciencia para sostenernos,
compasión para abrazarnos en lo que duele
y aceptación para dejar de luchar con lo que fue.
Cada paso, incluso el más pequeño,
también es parte del camino.
Hoy no te apures.
Acompañate.
Escuchate.
Respirá.
Tu proceso tiene su propio ritmo…
y está bien así 💜