27/06/2025
El tiempo pasa volando.
Un día los cargas en brazos, y al siguiente ya quieren caminar solos.
Un día te buscan para dormir pegaditos, y al poco tiempo prefieren su espacio.
La infancia es así: breve, intensa, hermosa... y no vuelve.
Cárgalos. Abrázalos. Duérmete con ellos si lo disfrutas.
Quédate en su juego, escúchalos aunque repitan mil veces la misma historia.
No te preocupes por “malacostumbrarlos”, preocúpate por disfrutarlos.
Porque lo que hoy parece eterno, mañana será recuerdo.
Y esos momentos cotidianos que a veces pesan, son justo los que más vas a extrañar.
Haz que valga la pena.
Cría con calma, con presencia, con amor.
Estás construyendo recuerdos que se quedarán para siempre... en su corazón y en el tuyo.