03/02/2026
Hoy la evidencia es clara: si la limpieza falla, todo el proceso falla.
La higiene eficaz no depende de exagerar un solo factor, sino de entender el equilibrio entre método, control y monitoreo.
En dispositivos cada vez más complejos, los residuos orgánicos y la humedad residual habilitan la supervivencia bacteriana, la formación de biofilms y la colonización silenciosa, incluso después de la esterilización.
Por eso, las agencias regulatorias elevaron el nivel de exigencia. Limpiar ya no es un paso previo: es un requisito crítico.
La limpieza automatizada ofrece mayor reproducibilidad, menor error humano y niveles de cumplimiento ampliamente superiores a la limpieza manual. Pero sin control del proceso y calidad del agua, no hay garantía.
Monitorear la limpieza no es una opción, es gestionar el riesgo.
Adox, gestionando innovación.