29/12/2025
Hoy en día comemos rápido, distraídos y sin registrar qué necesitamos realmente.
Esta frase, tan simple, resume lo que muchas veces olvidamos: la base de una alimentación saludable no está en contar calorías, sino en volver a lo esencial.
Comé comida: alimentos reales, mínimamente procesados.
No mucha: porciones que respeten tu saciedad, no tus impulsos.
Sobre todo plantas: frutas, verduras, legumbres y cereales que cuidan tu salud a largo plazo.
No se trata de perfección, sino de intención.
No de prohibiciones, sino de decisiones conscientes.
Y sobre todo, no de seguir una moda, sino de construir un estilo de vida que puedas sostener.
Volver a lo simple no es retroceder:
es recuperar la relación más importante que tenés con vos mismo—la forma en que te nutrís.