26/01/2026
“Quiero leer algo que me saque un rato de la rutina”
“Una novela, algo liviano, para mí”
Y es una búsqueda muy valiosa. La evidencia científica muestra que la lectura por placer puede reducir el estrés, mejorar el estado de ánimo y ofrecer un descanso mental real, especialmente en contextos de alta demanda como la maternidad.
Desde la puericultura, te dejo algunas sugerencias para disfrutar ese espacio con cuidado y conciencia 👇
Leer para descansar, no para exigirse.
Los estudios sobre bienestar indican que las actividades elegidas libremente —sin metas ni obligaciones— favorecen la regulación emocional. No importa cuánto leas ni qué tan “profundo” sea el libro.
Pocos minutos también cuentan.
Leer 10–15 minutos puede tener efecto positivo en la reducción del estrés. No hace falta “tener mucho tiempo”: el cerebro responde igual al placer y a la pausa.
Elegir libros que no generen más carga emocional.
En etapas de cansancio o vulnerabilidad, las novelas contemporáneas, historias cercanas o autores locales suelen ofrecer identificación sin sobrecargar emocionalmente.
Cuidar el momento de lectura.
La evidencia sugiere que leer sin multitarea (sin notificaciones, sin interrupciones constantes) mejora el efecto restaurador. Aunque sea un ratito, que sea solo para vos.
Si no engancha, se suelta.
Abandonar un libro que no conecta no es fracaso: es autocuidado. La lectura recreativa debe sumar bienestar, no culpa.
💬 Leer no es escaparse de la maternidad.
Es volver a una misma, aunque sea por unas páginas.