19/03/2020
Meditación para hacer en estos días de cuarentena.
De Sandra Román, Sacerdotisa de Avalon… Del libro “Los rituales de la Diosa”, el cual recomiendo…
Hestia: Regreso al hogar.
(Grecia)
Hestia es la Diosa sin rostro, el fuego del templo y del hogar. Es tu refugio seguro en medio el caos de lo que llamamos “vida civilizada”. Ella es tu centro y todo lo que queda cuando no hay más nada a tu alrededor. Es la vida misma y es también el fuego de tu pasión. Tu hogar no es la casa en que vives sino tu espacio interior. Ya sea que vivas en un palacio o en un cuarto de hotel. Tu hogar está allí donde está tu corazón. Invoca a Hestia cuando no te sientas a gusto con tu casa. Ella te ayudará a encontrar la verdadera: El hogar de tu Alma.
(…)
Ritual: Inspira profundamente llevando la energía sanadora de la Madre Tierra, dese el centro del planeta hasta tu corazón. Visualiza a esta energía como una miel dorada brillante que ingresa en tu cuerpo por la planta de tus pies y que sube por cada una de tus células hasta el chakra corona, que se encuentra unos centímetros por encima de tu cabeza. Desde allí, haz que la energía se derrame todo a tu alrededor, creando un espacio de protección en el que puedes trabajar segura. Siente la caricia de esta energía relajante y revitalizadora en cada centímetro de tu piel y cómo la sana y rejuvenece a medida que va descendiendo por todo tu cuerpo.
Cuando lo sientas, vas a imaginar que te vuelves pequeña y vas a entrar en tu corazón, danzando al ritmo de sus latidos como si provinieran de un enorme tambor. Y es que tu corazón es un tambor sagrado muy antiguo, tan antiguo como el corazón de la Madre tierra. Siente cómo ambos tambores laten en sintonía, a medida que avanzas hacia el centro de este órgano que es también el centro en el que tu amor y el amor del mundo se abrazan. A medida que ingreses en tu corazón vas a visualizarlo como tu casa. Imagina con lujo de detalles cómo es, cuántas habitaciones tiene y cómo son. Si está enclavada en lo alto de una montaña o a la vera del mar, si se encuentra en una gran ciudad, en un pequeño pueblo o en el medio del campo. Coloca en tu casa todo lo que desees que tenga. Tómate tu tiempo para hacerlo porque estás creando el lugar al que volverás una y otra vez, para encontrar refugio y paz. Si lo deseas puedes imaginarlo como un templo. Permite a tú imaginación volar con toda tu creatividad.
¿Cómo es el hogar de tu corazón? (Escríbelo con la mayor descripción)
Reserva un lugar muy especial, dentro de tu bella casa para dedicarlo a Hestia. Visualiza allí tu Altar y pídele a la Diosa que te ayude a convertir este espacio sagrado en realidad.
Regresa al hogar de tu corazón todo el tiempo que necesites encontrarte con tu voz y tu verdad interior. Conversa con Hestia acerca de lo que te aflige y permite que su energía de fuego llene de ternura y calidez tu corazón.
Cuando sea tiempo de volver, despedirás a la Diosa dando gracias por Su presencia y volverás a conectarte con el ritmo de tu respiración para retornar a la consciencia de tu cuerpo físico. Muy lentamente, comienza a mover los dedos de las manos, mece suavemente tu cabeza y a la próxima inspiración profunda abre despacito tus ojos.