23/11/2025
🍂 No destruyas tus hojas: están llenas de vida
Rastrillar las hojas puede hacer que tu patio se vea ordenado, pero eliminar todas puede causar más daño que beneficio.
Las hojas caídas no son basura: son una pieza clave del ciclo natural. Funcionan como uno de los sistemas más eficientes de la naturaleza para reciclar nutrientes y sostener la biodiversidad. Cuando las dejas en el suelo, crean pequeños ecosistemas que sirven de refugio invernal para insectos, ranas, sapos y pequeños mamíferos. Muchas mariposas y polillas hibernan entre ellas como huevos, pupas o incluso adultos. Quitarlas puede eliminar estos polinizadores antes de la primavera.
Además, las hojas nutren la tierra. Al descomponerse, liberan materia orgánica que mejora la estructura del suelo, aumenta la retención de agua y fomenta la vida microbiana. Esto fortalece tu jardín, árboles y arbustos sin necesidad de fertilizantes sintéticos.
Algunos temen que las hojas asfixien el césped, pero en capas moderadas —o trituradas con una cortadora— pueden proteger las raíces y reducir el crecimiento temprano de hierbas no deseadas. Si se acumulan demasiado en un solo punto, basta con esparcirlas alrededor de los part8erres, bajo los árboles o en la pila de compost.
Cada otoño, toneladas de hojas son embolsadas y desechadas como si fueran basura. Sin embargo, los ecologistas advierten que estamos desperdiciando un recurso natural vital. En tiempos de cambio climático y pérdida de biodiversidad, pequeños gestos como este pueden marcar una gran diferencia.
Este otoño, deja que las hojas cumplan su propósito. Tu suelo, tu jardín y todo tu ecosistema local te lo agradecerán.
Fuente: National Wildlife Federation