03/02/2026
Acompañar la frustración no es apagarla rápido.
Es sostenerla sin negarla.
Cuando un chico se frustra, muchos adultos intentamos calmar, minimizar, explicar o resolver.
La intención suele ser buena. El efecto, no tanto.
Desde lo que sabemos hoy sobre desarrollo emocional:
– La regulación no es inmediata.
– La invalidación intensifica la emoción.
– Resolver por el niño impide aprender tolerancia al error.
– Explicar en plena activación no se procesa.
La frustración no se evita: se atraviesa.
Y el aprendizaje aparece cuando hay un adulto disponible que pone límite a la conducta, pero no castiga la emoción.
Regular primero.
Reflexionar después.
Acompañar no es hacer por ellos.
Es estar, sostener y confiar en que pueden aprender a hacerlo.
🧠💛