14/03/2026
La vida que imaginaste ….
Muchos de nosotros vivimos con una división dentro de nosotros mismos:
Está la vida que realmente estamos viviendo, y luego está la “vida fantasma” corriendo a su lado, la vida que imaginamos que tendríamos ahora. La pareja que pensábamos que tendríamos, la familia que anhelábamos, el hogar en el que asumimos que viviríamos, las amistades, los éxitos, la felicidad que creíamos que habríamos encontrado.
Así que nos encontramos midiendo constantemente nuestra vida presente contra un futuro imaginado.
Pero cuando vivimos así nunca estamos plenamente en esta vida. Una parte de nosotros está presente, pero otra parte está comparando, midiendo, preguntándose por qué la vida no ha salido como “se suponía”. El día comienza a sentirse como una especie de sala de espera, un tráiler de una próxima atracción.
Sanar esta ruptura, este horrible sentido de espera, a menudo comienza con el duelo. Nos damos cuenta de que la vida que imaginamos tan vívidamente puede que nunca llegue, y empezamos a dejarla ir. El futuro que estábamos esperando comienza a desvanecerse, y algo dentro de nosotros se suaviza.
El dolor nos trae de vuelta al suelo. De vuelta a donde estamos. De vuelta a la presencia.
El día ordinario frente a nosotros ya no se compara con un futuro mejor imaginado. Simplemente se convierte en vida. Inmediato. Cerca. Suficiente.
La vida que estábamos esperando estuvo aquí todo el tiempo, esperando a que volviéramos.
- Jeff Foster