07/07/2018
Comparto las conclusiones de un estudio realizado en PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA
FACULTAD DE HUMANIDADES Y CIENCIAS SOCIALES, MAESTRÍA PSICOLOGÍA CLÍNICA.
“COMUNICACIÓN EMOCIONAL Y PROBLEMAS CONYUGALES EN
PAREJAS QUE ASISTEN A PSICOTERAPIA SISTÉMICA: UNA RELACIÓN
RECURSIVA”
"La Comunicación Emocional y los significados atribuidos a los Problemas Conyugales tienen una relación recursiva y circular, en donde la dificultad en la comunicación emocional entre los integrantes de la pareja lleva a problemas conyugales, eligiéndose tipos de comunicación como la recriminación, el reproche, la descalificación, la crítica, el reclamo. Todos estos estilos de comunicación llevan a que se consoliden intercambios en que se originan respuestas de retraimiento, distanciamiento, que a su vez estimulan lógicas de dominación-sumisión en donde se busca controlar el comportamiento del otro de una manera impositiva, o patrones de “desquite” en donde cada integrante de la pareja desea lastimar al otro como respuesta a la ofensa recibida. Las emociones que son más difíciles de transmitir para los integrantes de las parejas son las que tienen que ver con el temor, la sensación de vulnerabilidad ante el otro, la necesidad de apoyo, o aquellas que puedan ser leídas desde la óptica de la necesidad y por tanto puedan generar posiciones desiguales con el otro, y que así mismo, le impliquen a la persona que las experimenta, asumir al expresarlas cierta dependencia o necesidad del otro en el plano emocional. Por otra parte, las expectativas que tiene cada uno de que su pareja sea como un complemento que debe actuar o reaccionar de cierta manera, obstaculizan la comprensión y aceptación de la diferencia del otro, lo cual genera una coordinación en la pareja que no permite la comunicación fluida, atribuyéndose culpas o dándose una continua recriminación al otro, como maneras de forzar la realización de los comportamientos que se consideran adecuados.
Finalmente, la concepción de pareja que enmarca estos problemas de coordinación y el inicio de reclamaciones frente a expectativas diferentes, y el distanciamiento emocional que bloquea la circulación armónica de la emoción en la pareja, tiene que ver con la idea de que una pareja debe complementar los aspectos negativos que la persona observa en sí misma, pero a la vez, debe poder reaccionar ante la vida con la misma lógica que la persona tiene ante cada evento del devenir de la vida en pareja. Esto genera un entrampamiento insalvable entre la elección del compañero(a) como complemento, y por tanto, aceptación de la diferencia, o la elección de lo idéntico, sin el atractivo de la diferencia ni la posibilidad de crecimiento que el complemento plantea en su inicio."
Emma Sánchez Bedoya (2013)