10/01/2026
♐️👼 LA VERDAD ABSOLUTA
La verdad absoluta no pertenece a nadie.
Y cuando alguien cree poseerla por completo,
empieza el conflicto.
Cada persona mira la realidad desde:
• su historia
• su educación
• sus heridas
• sus miedos
• su nivel de conciencia
Por eso dos personas pueden mirar lo mismo
y ver cosas distintas
sin que ninguna esté mintiendo.
Lo que solemos llamar “mi verdad”
es, en realidad, mi comprensión actual de la verdad.
La verdad absoluta —si existe—
es demasiado amplia
para caber en una sola mente humana.
Cuando alguien defiende su idea como la única válida,
no está defendiendo la verdad:
está defendiendo su identidad,
su seguridad,
su necesidad de tener razón.
La calma llega cuando entendemos algo esencial:
No todo desacuerdo es un ataque.
No toda diferencia es una amenaza.
Se puede:
• dialogar sin convencer
• escuchar sin ceder
• disentir sin despreciar
La verdad no necesita imponerse.
Cuando es auténtica, resiste las preguntas
y no se rompe con el diálogo.
Las guerras, los odios y las divisiones
no nacen de la búsqueda de la verdad,
sino de la creencia de haberla cerrado.
La humildad espiritual no consiste en no tener ideas,
sino en saber que pueden ampliarse.
Y cuando dejamos de luchar por tener razón,
se abre algo mucho más valioso:
la posibilidad de comprendernos.
🌿 Una frase para calmar
La verdad no se defiende gritando,
se reconoce cuando deja espacio al otro.