14/11/2025
Cuando veas el “antes” te caes sentado.
En nuestra agencia dejamos de usar pen drives porque descubrimos una nueva forma de almacenar contenidos, se llama “la nube”.
Si alguien te dice eso, mínimo te reís y esperas algún remate de un chiste porque no puede ser verdad.
Bueno, lo mismo sucede con las agencias que se florean diciendo que descubrieron las bondades de la IA.
Ya estamos al fin superando la etapa de venta de “humo” y las herramientas IA que sirven de verdad están llegando.
Nuestras conclusiones preliminares de un 2025 cargado de investigación:
- A nivel agencia de marketing es probable que para cualquier tipo de necesidad, exista una IA que te solucione algo.
- Hay que asumir la inevitable curva de aprendizaje (cada vez más corta) para dominar cualquier herramienta IA a pesar de que a diario te bombardeen 50 nuevas aplicaciones que te prometan mejores, más rápidos y más baratos resultados
- El límite son las ideas (y el crédito). Entrenar el pensamiento creativo y construir tus propias fórmulas harán que le saques mayor provecho a las IAs generativas, sobre todo cuando el ojo humano empieza a identificar rápidamente cuando algo es IA. La idea o concepto debe prevalecer más que la simple ejecucion.
- Ninguna IA te va a robar el trabajo, pero una persona que la domine, si.
- La integración es el nuevo desafío: no se trata de usar 47 herramientas distintas, sino de armar un ecosistema que funcione en armonía con tu flujo de trabajo.
- Las agencias que sobrevivan no serán las que resistan el cambio ni las que solo busquen reducir costos en rrhh, sino las que logren fusionar expertise humano con eficiencia artificial.
¿La mejor parte? Recién estamos empezando.
2025 no es el año en que la IA revolucionó el marketing. Es el año en que dejó de ser opcional.