01/09/2025
LAS MUJERES Y EL ARTE
El mercado del arte contemporáneo es un reflejo dinámico del valor cultural y económico de la creación actual. En este panorama, ciertas figuras femeninas han trascendido, consolidándose no solo como pilares estéticos, sino como las artistas vivas mejor cotizadas a nivel global.
1. Marlene Dumas
(Cape Town, Sudáfrica, 1953)
En mayo de 2025, su obra Miss January se vendió en más de 13.6 millones de dólares en Christie's Nueva York, estableciendo un nuevo récord mundial para una artista viva. Dumas ha construido una carrera sólida desde los años 80 con una pintura íntima, emocional y profundamente política. Sus retratos —a veces violentos, a veces frágiles— se mueven entre la crudeza y la poesía, explorando temas como el deseo, la muerte, el poder y la vulnerabilidad. Su mercado se ha consolidado gracias a una producción medida y una presencia constante en las grandes instituciones.
2. Yayoi Kusama
(Matsumoto, Japón, 1929)
Es, año con año, la artista viva más vendida en el mundo. Sus obras alcanzaron más de 80 millones de dólares en subastas solo en 2023. Kusama ha convertido su lenguaje visual —los lunares, los espejos infinitos, la repetición obsesiva— en una firma reconocible y universal. Su universo estético, surgido de visiones alucinatorias y trauma personal, ha sabido dialogar con el pop art, el minimalismo y la instalación. Su influencia es transversal: va de los museos más prestigiosos a colaboraciones con marcas globales, sin perder fuerza crítica ni originalidad.
3. Cecily Brown
(Londres, Reino Unido, 1969)
La obra de Brown se sitúa en un terreno híbrido entre la abstracción gestual y el erotismo figurativo. Con una pintura física, exuberante y profundamente sensual, ha logrado posicionarse como una de las artistas más relevantes de su generación. En 2024, su obra Bedtime Story superó los seis millones de libras en subasta. Su valor de mercado sigue en ascenso, respaldado por una presencia constante en bienales, museos y ferias internacionales, y por una crítica que reconoce su capacidad para reinventar la pintura con cada serie.
4. Julie Mehretu
(Addis Abeba, Etiopía, 1970)
Su obra es una cartografía visual del mundo contemporáneo. Mehretu combina capas de dibujo técnico, gestos pictóricos, arquitectura, mapas y paisajes urbanos para hablar de migración, violencia, memoria y poder. En 2023, su pieza Walkers With the Dawn and Morning se vendió por más de diez millones de dólares, rompiendo récords para artistas africanos vivos. Su estética densa y monumental dialoga con los grandes relatos globales desde una perspectiva profundamente personal, política y expansiva.
5. Jenny Saville
(Cambridge, Reino Unido, 1970)
Saville irrumpió en los años noventa como parte del movimiento Young British Artists, pero su carrera se ha sostenido por méritos propios. Su representación del cuerpo femenino, en gran formato y sin idealización, ha sido fundamental en la resignificación del cuerpo en el arte contemporáneo. En 2018, su obra Propped alcanzó casi 13 millones de dólares en subasta, posicionándola entre las artistas vivas más caras. Su trabajo combina técnica clásica con una mirada ferozmente contemporánea, cargada de fuerza física y emocional.
6. Njideka Akunyili Crosby
(Enugu, Nigeria, 1983)
La obra de Crosby es un testimonio visual de la hibridez cultural. Combina pintura, collage, transferencias fotográficas y referencias personales para construir retratos íntimos que hablan de identidad, migración, herencia y pertenencia. Desde 2016, sus obras han incrementado su valor exponencialmente, alcanzando más de 3 millones de dólares en subastas. Es una de las artistas jóvenes más codiciadas por coleccionistas e instituciones, y su ascenso ha sido uno de los más firmes y sostenidos de la última década.
7. Simone Leigh
(Chicago, Estados Unidos, 1967)
Con una práctica centrada en la escultura, Leigh recupera formas, materiales y símbolos de las tradiciones africanas y afroamericanas para hablar de comunidad, género y resistencia. Representó a Estados Unidos en la Bienal de Venecia 2022 y desde entonces su mercado ha explotado. En 2025, su escultura Sentinel IV superó los 5.7 millones de dólares en subasta. Su lenguaje visual, profundamente político y estéticamente poderoso, ha encontrado una resonancia global ineludible.
8. Cindy Sherman
(Glen Ridge, Estados Unidos, 1954)
Pionera en el uso de la fotografía como performance y autorrepresentación, Sherman ha cuestionado durante décadas los estereotipos de género, identidad y artificio en la cultura visual. Su serie Untitled Film Stills es una obra maestra del siglo XX, y sus piezas más recientes siguen alcanzando cifras millonarias en subasta. En 2024, una de sus fotografías superó los 6.7 millones de dólares. Su legado es indiscutible, y su presencia en el mercado del arte se mantiene tan sólida como su influencia estética.