26/01/2026
A veces creemos que elegimos desde el presente,
pero sin darnos cuenta seguimos respondiendo a lealtades antiguas.
Cuando mamá o papá tienen más peso que la pareja,
no es falta de amor,
es desorden en el sistema.
La pareja necesita estar en el lugar de par,
no compitiendo con vínculos de origen que ya cumplieron su función.
Mirar esto no es traicionar a nadie.
Es honrar el origen y, al mismo tiempo, elegir vínculos más sanos y adultos.
Cuando cada uno ocupa su lugar,
el amor deja de tensionarse y empieza a fluir.