28/12/2025
Muchas veces el malestar no aparece por falta de amor, sino porque hay roles confundidos, lugares intercambiados o responsabilidades que no corresponden.
En los sistemas familiares suelen quedar pendientes lealtades, historias no terminadas o dolores que alguien, sin darse cuenta, intenta compensar. Eso genera tensión, síntomas, conflictos, repeticiones.
Desde una mirada sistémica, cuando cada uno puede ocupar su lugar madres como madres, hijxs como hijxs, parejas en igualdad, cada quien con su propia carga el sistema se reorganiza.
Y cuando el orden aparece, el cuerpo afloja, los vínculos respiran y la vida vuelve a moverse con mayor claridad y suavidad. ✨