28/02/2020
EL STRESS Y LA SALUD*
*Extractado del capítulo 10 del libro “La obesidad desconocida” del Dr. Rubén Merciel
Todos los seres vivos responden, ante la posibilidad de amenazas externas, con una serie de mecanismos defensivos que tienen por objeto lograr la forma de protección más adecuada para enfrentar dicha situación.
En los mamíferos superiores, estos mecanismos de defensa conforman el Sindrome General de Adaptación o Stress.
El Sindrome General de Adaptación, es un mecanismo “paradójico” pues, como favorece la supervivencia del individuo frente a los factores hostiles que lo agreden, también puede trastornar su funcionamiento orgánico hasta el grado de producir su propia muerte.
En el año 1925, Cannon, describe la existencia de un mecanismo primitivo de defensa que se observa, indefectiblemente, en todos los sujetos sometidos a condiciones extremas tales como la exposición continua al frío, la privación de oxígeno o la pérdida de sangre.
Ese mecanismo de defensa es la reacción de lucha o huida (Fligth or Figth). Lucha o huida es la reacción que instintivamente encaran los individuos al sentir amenazado su equilibrio orgánico.
De la aguda observación de Cannon nace el término homeostasis; entendiéndose por homeostasis al “… Estado ideal de equilibrio orgánico”, el cual se puede lograr gracias a la activación de la parte más profunda y animal de nuestro sistema nervioso, el denominado Sistema Nervioso Autónomo Simpático Adrenal, sistema que va a ejercer su acción por medio de la descarga de su principal hormona, la adrenalina.
De los estudios realizados por Cannon surge que la tendencia básica de todo individuo es, mediante la utilización de complejos mecanismos amortiguadores y hormonales, tratar de volver al estado de perfecto equilibrio orgánico, es decir volver a estar en homeostasis.
Una década más tarde, en el año 1936, en un artículo de la revista Science, el fisiólogo austro-canadiense Hans Selye acuña la famosa palabra stress para referirse al índice de desgaste que sufre el cuerpo como consecuencia de la lucha contra los agentes amenazantes y peligrosos del mundo exterior. En términos entendibles: Stress es el costo orgánico que se debe pagar para superar airosamente las situaciones de agresión, crisis o conflicto que amenazan nuestra integridad como individuos.
Ya entrado el año 1940, Selye evidencia la clara diferencia que existe entre el Estado de Stress y el Sindrome de Stress; En el primer caso, la respuesta orgánica no es específica y depende de la agresividad del estímulo que la desencadena: En un Estado de Stress a mayor agresión externa mayor respuesta defensiva del organismo; Esta forma de respuesta, casi ideal, se da en todos los individuos ante las contingencias comunes de la vida que representan un bajo potencial de agresión.
En los Estados de Stress respondemos según la magnitud de las cosas que se nos presentan.
A mayor nivel de conflicto mayor reacción de defensa, a menor grado de emergencia menor respuesta orgánica, por ello decimos que esta es la forma de respuesta orgánica ideal.
El Sindrome de Stress, o stress propiamente dicho actúa de una forma muy diferente; Aparece cuando el individuo se halla expuesto a agentes altamente agresivos como el frío, el calor o la privación de oxígeno.
Como este tipo de agresiones pone siempre en peligro la continuidad de la vida, la respuesta no puede ser tímida o insuficiente, tanto así que se ponen en marcha todos los mecanismos de defensa a la vez.
La defensa ante un Sindrome de Stress siempre será igual de violenta, independientemente del tipo de agresión.
Cualquier circunstancia que ponga en peligro la supervivencia del individuo desencadenará un Sindrome de Stress “a todo o nada”.
Ante la ardua tarea de sobrevivir en sociedad, muchos de nosotros respondemos con un Sindrome de Stress, completo y violento, cuando lo que nos sucede solo amerita un simple Estado de Stress, diario y cotidiano... Continuará