14/03/2023
RESPUESTA DE LOS AUTOCONVOCADOS FRENTE A LAS MENTIRAS OFICIALISTAS DE KREPLAK Y KONFINO
Por estas horas el Ministro de Salud de la Provincia de Buenos Aires y el Secretario de Salud del Municipio de Quilmes, se tomaron el tiempo para contestar indirectamente nuestras denuncias. Subieron publicaciones en sus cuentas como si el Hospital de Quilmes se estuviese convirtiendo en la lujosa clínica privada donde se operó Mayra Mendoza. No, estimados funcionarios. El Iriarte no es solo un caño roto. Por suerte, para alejar falsas polémicas, nadie puede decir que reivindicamos la anterior gestión. Es la ventaja que nos da no tr***ar con nadie: podemos decir lo que sucede sin pensar que por hablar vamos a perder privilegios o migajas que caen del banquete de los que dirigen el hospital desde un iPhone. En todo caso, por hablar nos persiguen desde la oficina de RRHH o desde jefaturas que nacen de un pepino.
El Hospital de Quilmes es faltante de insumos, insumos de mala calidad, sala de espera de pacientes con cáncer en el mismo lugar donde se depositan las sábanas sucias, edificios con peligro de derrumbe (tómense el trabajo de buscar y leer los expedientes del 2014), especialidades atendiendo en un pasillo, ladrillos que se caen del techo, inundaciones como la de ayer (que no es la primera), deshechos cloacales cayendo sobre las camas de descanso de los cirujanos, humedad por todos lados, hongos, paneles de oxígeno que no funcionan, ratas colgadas de la puerta de pediatría, todo atado con alambres y bolsas de nylon, cambios arbitrarios de horarios, ambientes irrespirables por las altas temperaturas, goteras cuando llueve, gente trabajando gratis, colchones podridos, caños que pierden agua cada dos por tres, persecución a los que piensan distinto, jefaturas elegidas a dedo, inexistencia de concursos de la ley 10.430, directores que nadie sabe a ciencia cierta quién nombró y si realmente están nombrados, cientos de trabajadores precarizados con contratos basura, salarios de miseria, fin de año sin bono. La lista es muy larga pero pretendemos ser bien certeros. Pero, ante todo, el Iriarte es su personal que le pone el pecho a estas pésimas condiciones y hace funcionar lo que nadie haría por los sueldos que se pagan.
Nosotros sí podemos decir que la rotura del caño afectó el funcionamiento del hospital, porque trabajamos todos los días ahí y somos una red gremial que abarca tanto a la Ley 10.430 como a la 10.471. Se debió evacuar toda una sala y ninguno de esos pacientes se trasladó. Todos fueron reubicados dentro del nosocomio provocando, entre otras cosas, el colapso de camas que no sobran. ¿Esto no es afectar el funcionamiento? Sin camas, la atención de una guardia se demora. Por suerte, no somos voceros de ningún gobierno y podemos decir la verdad.
Nosotros, los autoconvocados, podemos confirmar con orgullo, ni de los gobiernos ni de los patrones.
¡POR UN HOSPITAL DE CALIDAD, PÚBLICO, GRATUITO Y CONFORTABLE!
Trabajadores autoconvocados del Hospital de Quilmes