06/10/2018
LA FRAGILIDAD DEL AUTISMO, NO ESTÁ ADENTRO, ESTÁ AFUERA. "No encuentro vacante para la secundaria, ya recorrí 40 escuelas, no puedo pensar en otra cosa, me ocupa la cabeza todo el día", "Tengo mellizos con autismo, y no consigo vacante en la escuela, me quieren dar una vacante para uno a la mañana y para otro a la tarde, encima hay que llevarlos a las terapias, y yo necesito trabajar y no sé cómo hacer", "Tenía que hacerle una resonancia a mi hijo, con anestesia para que pueda quedarse quieto, hace una semana que no duermo, llegamos al hospital y me hicieron esperar cinco horas más, no sabía cómo hacer para explicarle que no podía comer" "Mi marido perdió el trabajo y me quedé sin obra social y tratamiento, no sé qué hacer" "Mi hija tiene 3 años sospechamos que tiene autismo, pero recién consigo turno en el hospital público para febrero y no puedo pagar una consulta privada"."Organizaron el regalo del día de la maestra sin incluirme, las otras mamás no me quieren sumar al chat" "Fui a renovar el certificado de discapacidad, y con mi hijo enfrente escuchando me preguntaron '¿qué problemita tiene el nene'?"
Tengo el enorme privilegio de escuchar y hablar con muchos padres y familias todos los días, y estas son algunas de las historias que me contaron esta semana. Confieso que como tantas veces siento enorme impotencia porque quisiera tener la varita mágica para que no tuviéramos que pasar por esto. Puedo ofrecer mis palabras y mi abrazo, pero no me alcanza con eso porque sigo con todas esas historias irresueltas adentro mío.
El autismo no tiene ni un gramo de fragilidad.
Los obstáculos del autismo están afuera, en la escuela, en el Estado, en las obras sociales, en la cabeza de los que piensan que su forma de andar por la vida es la única que existe.
Cuando pienso en todos estas epopeyas y lo que somos capaces, nos aplaudo y nos felicito. Me siento orgullosísima de conocer a gente tan fuerte, con tanta garra, verdaderos embajadores del amor sin barreras. Porque sabemos acomodar la tristeza y el dolor para seguir caminando, y eso para mí es pura potencia. Si algún día necesitás ánimo, tomate un café con alguna mamá o papá azul, y te aseguro que vas a cambiar la forma de mirar la vida.