08/01/2026
Belu estuvo en Tarde de Brujas y dejó algo claro: la medicina estética bien hecha empieza mucho antes de la aguja o la tecnología, empieza en la primera consulta.
En una primera consulta con Belu se evalúa el rostro como un todo: proporciones, calidad de piel, dinámica muscular, volúmenes, simetrías, soporte óseo y expectativas del paciente. No se trata de “hacer un tratamiento”, se trata de diseñar un plan personalizado, seguro y armónico.
¿Qué se analiza y qué podés mejorar?
Los rellenos: restauran y equilibran volúmenes en zonas como labios, ojeras, mentón, mandíbula o nariz (rinomodelación), siempre buscando naturalidad y sostén, no exageración.
La toxina botulínica: trabaja sobre la dinámica muscular del tercio superior (entrecejo, frente, patas de gallo) y también en cuello, para suavizar líneas y redefinir sin rigidez.
Y el Frax del Nordlys: una tecnología de bioestimulación lumínica que estimula colágeno, mejora textura y trata imperfecciones de color, además del tensado en zonas específicas como bordes peribucales. Ideal para quienes buscan resultados sin procedimientos invasivos.
Conclusión: una buena consulta no solo resuelve dudas, te da claridad, confianza y un camino real para mejorar sin cirugía.
Si querés que Belu evalúe tu caso y diseñe tu protocolo a tu medida, agendá tu consulta. El cambio que más se nota es el que está bien planificado.