18/12/2025
EL QUE LAS HACE LAS PAGA: EL EXPEDIENTE ESPERT ,CHATS,CONTADORES Y LA DESESPERACIÓN TRAS LA PÉRDIDA DE FUEROS
Por Ignacio Álvarez
La causa que investiga el vínculo entre José Luis Espert y Federico “Fred” Machado suma pruebas explosivas. Chats internos, maniobras contables de urgencia y allanamientos muestran que el diputado libertario no fue un actor ajeno cuando su principal financista cayó preso por narcotráfico y fraude.
La investigación judicial en marcha derriba el relato defensivo que durante años sostuvo José Luis Espert: que su vínculo con Federico Fred Machado había sido marginal y profesional. Los documentos y conversaciones incorporadas a la causa muestran, por el contrario, nerviosismo, ocultamiento y una carrera contrarreloj para “limpiar” rastros cuando el financista fue detenido.
Machado fue arrestado el 16 de abril de 2021 en el aeropuerto de Neuquén, por pedido de extradición de un tribunal federal de Texas, donde lo investigan por narcotráfico y fraude por cientos de millones de dólares. No se trataba de un desconocido para Espert: dos años antes había aportado fuertes sumas a su campaña presidencial, además de facilitarle un avión privado y una camioneta de alta gama.
Los chats que comprometen
Tras la detención, Espert recurrió de urgencia al estudio contable Escobar, de Pergamino, que había supervisado el contrato por un millón de dólares con la firma minera guatemalteca Minas del Pueblo, una de las pantallas usadas por Machado para girar fondos. Allí comenzaron las fricciones. “Nos mintió”, escribió una contadora del estudio en un chat grupal incorporado a la causa. Otra frase es aún más reveladora: el asesoramiento que justificaba los pagos nunca había existido como tal, nos relata en ElDiarioAr el periodista Sebastián Lacunza, quien reconstruyó la historia en base al expediente judicial.
Esos intercambios, del 25 y 26 de abril de 2021, forman parte de los allanamientos solicitados por el fiscal Fernando Domínguez y autorizados por el juez Lino Mirabelli. En ellos se registra la desesperación por reconstruir transferencias, contratos y antecedentes que ya aparecían “revinculados” al empresario detenido.
Un mensaje posterior del contador Mariano Cosentino, asesor cercano a Espert, terminó de encender las alarmas: “Recordar limpiar WA —whatsapp—, antecedentes operación. Contrato”. No era una recomendación inocente: llegaba cuando Machado ya estaba preso y el nombre del diputado empezaba a quedar expuesto.
Compras, sociedades y dinero inexplicable
En ese mismo período, Espert y su esposa crearon la firma Varianza, compraron una casa de 450 metros cuadrados en Beccar y un BMW valuado en unos 80 mil dólares. En medio de esas operaciones ingresaron los 200 mil dólares documentados que Machado giró por una supuesta consultoría que nunca se realizó. Es el único pago probado hasta ahora, pero el contrato preveía transferencias por hasta un millón y existen indicios de aportes mucho mayores durante 2019.
La tensión con los contadores fue en aumento. “Agotador JLE. ¡Qué paciencia!”, escribió una profesional tras una reunión final. Un año después, ya diputado, Espert pidió darse de baja de impuestos y pasar al monotributo, mientras su entorno buscaba justificar fondos y reconstruir declaraciones juradas.
Allanamientos y el final de la protección
El caso volvió a escalar cuando las revelaciones periodísticas reactivaron la investigación. Hubo allanamientos al estudio contable, a domicilios vinculados a Cosentino y al fideicomiso Encuentro de Castello, armado por los hermanos Espert. En el medio apareció una polémica intervención de la jueza Sandra Arroyo Salgado, que frenó medidas amparándose en una interpretación laxa de los fueros parlamentarios.
El fiscal Domínguez sostuvo lo obvio: la inmunidad protege de arrestos, no de allanamientos, y menos aún cuando se trata de oficinas y sociedades compartidas con terceros. El juez Mirabelli autorizó finalmente las requisas cuando el mandato de Espert venció el 10 de diciembre.
Aunque uno de los allanamientos no arrojó resultados concluyentes, fuentes del expediente coinciden en que la prueba acumulada —contratos, chats, testimonios y dispositivos secuestrados— es sólida. El relato del “vínculo ocasional” ya no se sostiene. Lo que emerge es otra cosa: un financista acusado de narcotráfico, un político beneficiado y una red de maniobras para borrar huellas cuando la realidad golpeó la puerta.