16/04/2026
La inteligencia artificial ya forma parte de la vida cotidiana, también en niños y adolescentes.
Desde el ámbito de la salud mental, se advierte que su uso excesivo o sin acompañamiento puede impactar en la atención, el aprendizaje y el desarrollo emocional.
Pero no se trata de evitarla, sino de aprender a usarla con criterio.
💡 Usada de forma consciente, la IA puede:
• estimular el aprendizaje
• potenciar habilidades cognitivas
• favorecer la creatividad
⚠️ Sin acompañamiento, puede:
• generar mayor dependencia tecnológica
• afectar la concentración
• interferir en los vínculos y la regulación emocional
En salud mental, el foco no está en la herramienta, sino en el uso que hacemos de ella.
Acompañar, regular y educar es clave.