13/09/2017
CID conciencia creativa🙂💕👧💕👦
El 11 de septiembre de 1888 falleció Domingo F. Sarmiento.
Este día fue elegido hace tiempo, como el día del maestro. Entonces es un día para festejar?... Estamos confundidos!…
De cualquier modo no es necesario esta fecha como una ayuda memoria para recordar que las maestras han existido, existen y existirán en la historia personal de casi todos nosotros. Ellas han tocado nuestras vidas con sus errores y algunos aciertos.
Hoy comprendemos con total claridad como, paultinamente fueron alejadas de su legítima profesión y convertidas en unas meras administrativas. Cumpliendo funciones totalmente distorsionadas, cuyos objetivos fueron trazados por aquellos que diseñaron metas ajenas a las que una docente y los alumnos hoy necesitan experimentar en las escuelas.
Sugerimos volver a esos principios necesarios casi con urgencia. A diseñar la función de una maestra tal como nuestr@s niñ@s, los adultos del mañana lo necesitan. Sin temor alguno, trazar ese sendero sin obstáculos, para facilitar esa función indispensable que responda a lo que requiere la infancia, sin que las docentes tengan principios de ACV entre los 35 y 40 años, que entren en el campo del estrés crónico con consecuencias irreversibles, que vivan dedicadas a administrar papeles para cumplir con un sistema que se volvió intransigente y amenzante. Cómo se puede trabajar sin perder la salud cuando su espíritu está oprimido?
¿Por qué se continúa sosteniendo todo esto que no sirve, retransmitiendo un discurso cotidiano, cuyas maneras de expresarse, denotan pensamientos inadecuados, muy privados de la apertura que nuestra mente necesita para ser creativa, para desarrollar grados de conciencia muy elevados?
Muchas de esas estructuras son un calco practicamente del siglo 12. Discursos empobrecidos acotando la mente de las personas. Cuando su potencial es infinito y maravilloso.
Comenzar por comprender y llevar a la práctica la función docentes que es la de acompañar a l@s niñ@s a desarrollar su inteligencia general y alfabetizar su inteligencia emocional, es una prioridad. Recordando que ellos serán los adultos del mañana y que muchos, seguramente estarán en los puestos clave para la administración de nuestro país.
Por eso a ustedes hay que cuidarlas, preservarlas, atesorarlas porque cada día hábil de cada semana ponemos en sus manos a nuestros más valiosos tesoros: nuestros hijos.
Hoy saludamos a todas las docentes y desde lo más profundos sentimientos de solidaridad y comprensión en este y en todos los días de sus vidas, les reconocemos el derecho natural que poseen a iniciar su propio caminos de perfección personal.
El derechos a preservar y defender su vital integridad psíquica.
El derecho a elevar su profesión a la mayor categoría en responsabilidad y calidad porque son ustedes uno de los pilares fundamentales de toda sociedad.
El derecho a cultivar su estado interior que como ser humano, como mujer y como adulta se les está adeudando.
Hoy, es el día de ustedes…
por eso celebremos la vida!