11/12/2025
Muchas veces el miedo a “hacer el ridículo” nace en una infancia llena de críticas y humillaciones.
Esas heridas marcan la autoestima y nos hacen repetir vínculos que vuelven a doler.
Sanar es darle voz a esa parte que aprendió a esconderse.
Cuando entendés el origen, empezás a elegir diferente.
¿Te resonó? Te leo en los comentarios.