28/11/2025
Muchas veces me pregunté por qué elegí esta profesión. Y cada vez que lo pienso, la respuesta vuelve sola.
Ser psicopedagoga para mí es un privilegio.
No por el título, sino por lo que implica acompañar a alguien en su manera de aprender, de pensarse y de entender su proceso.
Porque el aprendizaje no es lineal.
No es perfecto. No es rápido, ni mucho menos fácil.
Hay emociones, creencias, historias, expectativas y miedos que se mezclan con “lo académico”.
Y cuando alguien encuentra un modo diferente de verse…
cuando puede nombrar lo que le pasa…
cuando entiende que no está roto, que no es tarde, que no es su culpa…
ahí pasa algo que no se explica con palabras.
Acompañar esos momentos es hermoso.
Aunque también una responsabilidad enorme.
Y uno de los lugares más humanos en los que me tocó estar.
💜 qué privilegio ser psicopedagoga.