10/02/2026
Soy psicopedagoga
y trabajo con el aprendizaje todo el tiempo.
Pero el aprendizaje no vive solo en la escuela, en la universidad o en los libros.
Aprendemos a organizarnos, a vincularnos, a regularnos, a tomar decisiones… hasta a cocinar (o no 🙄🤣)
En mi caso, el vínculo con la cocina está bastante interferido: no me interesa, no me gusta y mi cerebro claramente no la eligió como territorio favorito.
Y ahí aparece algo clave: no todo se resuelve poniéndole más ganas.
A veces lo que falta no es voluntad, sino entender qué está pasando con ese aprendizaje, qué se activa, qué se bloquea, qué historia hay detrás. Recién ahí dejamos de exigirnos y empezamos a entender que no tenemos por qué hacerlo sin guías, sin ayudas o acompañamiento.
Gracias Google por salvar mi aprendizaje con la cocina 🤣😘✨🫶🏼