16/12/2025
Diciembre suele vivirse como un mes de cierre, de encuentros, de balance…
pero también es un momento donde el cuerpo pasa factura.
No solo por lo que comimos o cuánto dormimos,
sino por todo lo que sostuvimos durante el año:
el estrés, las exigencias, las emociones no expresadas, los conflictos internos.
Desde la medicina integral y la epigenética entendemos que el organismo integra todo:
hábitos, pensamientos, emociones y entorno.
Nada de eso es neutro para nuestras células.
Por eso, cerrar el año no es solo “descansar”,
es escuchar, comprender y ordenar la información que el cuerpo viene expresando.
Cuando entendemos qué está influyendo en nuestro cuerpo, en nuestra mente y en nuestras emociones, podemos empezar a cuidarnos de otra manera.
✨ Integrar es un acto de salud.
Y siempre estamos a tiempo de empezar distinto.