15/04/2026
Hay frases que te cambian la manera de mirar.
Esta fue una de ellas.
La leí cuando empecé a formarme en disciplina positiva…
y algo en mí hizo click.
“¿De dónde sacamos la idea
de que para que un niño se comporte mejor
hay que hacerlo sentir peor?”
Nos enseñaron
que educar era corregir, marcar, endurecer.
Pero esta frase me invitó a cuestionar algo más profundo.
¿Y si no es desde el miedo?
¿Y si no es desde la culpa?
Hoy lo veo distinto.
Los niños —como nosotros—
necesitan sentirse seguros
para poder aprender, regularse
y hacer las cosas de otra manera.
No es ausencia de límites.
Es sostenerlos con firmeza
sin perder la amabilidad.
Porque cuando se sienten mejor,
algo adentro se ordena…
Y desde ahí,
pueden hacerlo distinto.
🤍