29/10/2025
En psicoanálisis —particularmente en la teoría de Melanie Klein— la posición esquizoparanoide es uno de los dos modos fundamentales de funcionamiento psíquico temprano del bebé (la otra es la posición depresiva). No es una “etapa” que se supera, sino un modo de organización del yo al cual se puede volver a lo largo de la vida.
¿Por qué se llama así?
Esquizo-: del mecanismo de escisión, el yo divide al objeto en bueno y malo.
Paranoide: porque el mal se vive como una persecución externa, como si lo dañino viniera de afuera.
¿Cómo se manifiesta en la vida adulta?
Aunque nace en la infancia, estos modos retornan en situaciones de angustia o amenaza:
Vínculos vividos en términos extremos: “todo bueno / todo malo”.
Sospecha o lectura persecutoria del otro (“me atacan”, “van contra mí”).
Fragmentación emocional: cambios bruscos entre idealización y odio.
Dificultad para tolerar la ambigüedad o los matices.
Paso a la posición depresiva
Cuando el yo madura, el sujeto empieza a comprender que el objeto bueno y malo son el mismo, lo que produce culpa y preocupación por el daño causado fantasiosamente. Esto inaugura la posición depresiva, centrada ya no en la persecución, sino en la pérdida y la reparación.