07/10/2025
Podemos cambiar de lugar, de entorno, de compañía o de historia, pero si el alma sigue cargando las mismas heridas, el universo nos mostrará los mismos espejos una y otra vez.
Nada externo puede transformarnos si no nos atrevemos a mirar hacia adentro. Porque es ahí, en lo invisible, donde se origina todo cambio verdadero.
Cuando el espíritu se alinea con la luz, la vida entera comienza a vibrar distinto. Lo que antes dolía, enseña. Lo que antes se repetía, se libera. Lo que antes pesaba, se disuelve en comprensión. El alma no busca huir, busca recordar quién es.
Y cuando recuerdas tu esencia divina, ya no necesitas cambiar el mundo… porque el mundo cambia contigo.