20/11/2025
La lista que me hizo dejar de ser víctima (gracias Tom Cruise)
Hace poco me topé con un video donde entrevistaban a Tom Cruise. Le preguntaron:
“¿Cómo te entrenas para alcanzar tus sueños?”
El dijo:
“*Haz una lista de lo que quieres, lo que necesitas aprender para lograrlo, y qué acciones debes tomar. Eso es todo.”*
¿¡ESO ES TODO!? Me quedé en shock. Porque yo pensaba que lograr mis sueños requería algo místico: tener suerte, contactos, millones, herencia, genes, carisma, una estrella en el cielo alineada con Venus retrógrado.
Pero Tom Cruise solo dijo:
*Haz una lista.*
Y ahí me cayó el veinte:
Lo difícil no es hacer la lista. Lo difícil es creerte capaz de hacerla funcionar.
Cuántas veces me ha pasado que cuento un sueño grande, algo fuera de lo común, y lo primero que escucho de mis “cercanos” es:
—Ay, ¿cómo crees?
—Si fuera tan fácil, ya todos serían ricos.
—Vos no sabes de eso.
—Vivi en la realidad, no en el Instagram.
Y lo peor es que ellos nunca lo han intentado.
Te hablan desde el miedo. Desde la derrota que nunca enfrentaron. Desde la vergüenza que sienten solo de imaginar fracasar en público.
No te están cuidando. Te están proyectando su miedo.
Esto aprendí
• No necesitas un coach de mil dólares. A veces solo necesitas una lista clara.
• El primer paso no es tener dinero. Es tener dirección.
• Soñar en grande incomoda a los que se resignaron a vivir en pequeño.
• La opinión de alguien sin resultados no vale más que tu intuición.
• Si vas a fracasar, fracasa por intentarlo. No por quedarte callado.
• El ridículo no mata. El arrepentimiento, sí.
• Deja de actuar como víctima si quieres vivir como protagonista.
Y escúchame …
Soñar no es para ilusos. Es para valientes.
Hoy tengo mi lista. No tengo todo resuelto, pero ya sé lo que quiero, lo que me falta aprender y lo que tengo que hacer.
Y si vos también soñas en voz baja por miedo al “¿cómo crees?”
Te digo esto:
Sola en voz alta. Hace tu lista. Y deja de pedir permiso para ir por lo que queres.
Porque al final…
La única jalada más grande que soñar en grande, es nunca intentarlo.