27/02/2016
Su uso habitual consigue que tengamos una piel más bonita libre de suciedad y de estrés, pero además nos brinda una serie de beneficios que nuestro sistema cardiovascular y motor se verá favorecido por las sesiones de calor intenso que tendrán lugar en la sauna.
Los poros de nuestra piel se abren con lo que conseguimos eliminar toxinas y una limpieza de la epidermis. Mediante la transpiración eliminamos metales pesados como plomo, mercurio, níquel, cadmio... además de sustancias como el alcohol, la nicotina, el ácido sulfúrico y puede llegar a ser una buena aliada para combatir el colesterol.