06/03/2026
**¿Una distinción entre el paradigma Pavloviano y Operante? Sobre el estatus actual del condicionamiento clásico**
Hola bellezas conductuosas 🐈, les traigo reflexión (también datos, no olviden los datos). Lo que hoy vengo a compartir es, quizás, un tema que muchos de ustedes conozcan (o tal vez no🧐) , en relación a las operantes y respondientes. Debo decir que la influencia que me motivo a éste análisis viene del artículo que publicó Domjan hace un poco más de una semana en su cuenta de LinkedIn en colaboración con Lewon. Éste titula: “Hacía un Punto de Vista Moderno del Condicionamiento Pavloviano en el Análisis Aplicado de Conducta”. Salió este año y es de acceso público. El link estará al final de la publicación o en los comentarios
Para comenzar ésta publicación, el disparador inicial irá en torno a la siguiente pregunta ¿Cuál es la distinción que separa al paradigma del condicionamiento clásico (CC), del condicionamiento operante (CO)?
Si tu repuesta fue que el primero es de dos términos (E-R) y el segundo de tres términos (E-R-C). Entonces, creo que tenemos que hablar.
Aprender sobre análisis de la conducta (AC), y también análisis funcional (AF) implica saber de: reforzamiento, consecuencias, estímulos discriminativos, y otros tópicos relacionados. También los apartados en base al CC, es decir, saber sobre emparejamiento de estímulos, extinción, desensibilización sistemática y de contracondicionamiento. Hasta aquí todo bien, nada raro a un curso introductorio de principios de aprendizaje.
Sin embargo, un problema común e ignorado es lo poco que se informa del estatus actual del CC en el análisis aplicado de conducta (AAC). También sobre el desconocimiento de las interacciones entre operantes y respondientes. Aspectos que van a exponerse y desarrollarse a lo largo de éste análisis.
En línea con esta discusión, vale aclarar los objetivos que se plantearon Lewon y Domjan (2026) en su artículo, a manera de guiar las intenciones de éste análisis:
- Refutar el supuesto de que el condicionamiento clásico (CC) se involucra primordialmente, y solamente, en la modificación de respuestas glandulares y fisiológicas.
- Refutar que el CC tiene poco que ver con la forma en que los organismos interactúan con su entorno y su manipulación.
- Refutar el supuesto de que el condicionamiento operante y Pavloviano son formas de aprendizaje independientes y que, por tanto, se puede desarrollar una ciencia de la conducta operante sin prestar mucha atención a los procesos Pavlovianos.
1. El punto de vista tradicional sobre las respondientes y su impacto en el análisis aplicado de conducta:
Históricamente, el CC se ha caracterizado por ser un paradigma sobre el estudio de respuestas innatas o reflejas que son susceptibles de condicionamiento a través del emparejamiento de estímulos. Es decir, salivación, parpadear, cambios en frecuencia cardiaca o estados emocionales como la respuestas de miedo. Mientras que el CO, se ha caracterizado por el aprendizaje de respuestas que operan en el ambiente y que permiten al organismo la generación de nuevas conductas que son controladas (influenciadas) por sus consecuencias (Cooper et. al. 2020, Mallot y Kohler, 2021).
Quizás una aclaración considerable sea decir que en el CC el organismo aprende sobre los estímulos, llamándose en ocasiones como el aprendizaje de estímulos (E-E y no “E-R” como suele decirse), y que en el CO el organismo aprende sobre sus respuestas (R-E), denominado en ocasiones como el aprendizaje de respuestas. Y que ambos paradigmas pueden interactuar en conjunto en una variedad de maneras y variedad de contextos (Bouton, 2016).
Pero una caracterización más particular (y tradicional) son las interpretaciones sobre las respuestas Pavlovianas; que se entienden, por lo general, como actividades de tipo reflejas, no esqueléticas y no operantes (Schwartz y Gamzu, 1973/2022, pág. 55). Resultando quizás, para el CC, en un conocimiento vago y de escaso interés para el AAC. Señalando, por ejemplo, el tipo de declaraciones como las realizadas por Cooper, et. al. (2020) al mencionar que “las conductas respondientes representan un pequeño porcentaje de las típicas conductas de interés para el analista aplicado de conducta” (pág. 34).
Vale la pena mencionar otro tipo de influencias y señalizaciones que han llevado al desconocimiento y alejamiento del paradigma Pavloviano. Como las mencionadas por Skinner al enfatizar que las respondientes están más relacionadas con la “economía interna” del organismo, resaltando a su vez, estar más interesado en conductas que tienen efectos sobre el mundo circundante. El tipo de conducta que plantea la mayoría de los problemas prácticos en los asuntos humanos (Skinner, 1953, pág. 59).
Otras menciones del entendimiento de Skinner sobre el CC la podemos encontrar en Chiesa (1994): “el sistema Skinneriano, si bien debe mucho a los avances iniciados por Pavlov, está completamente disociado de la tradición Pavloviana. Su objeto de estudio —la conducta y el contexto en el que ocurre— es distinto al de Pavlov, quien otorgó prioridad al sistema nervioso (pág. 182).”
Las interpretaciones sobre el CC lo han conducido a tener un impacto escaso y de mínima implicación en el mundo del AAC. Imperando, a su vez, en una visión simplista y obsoleta del mismo. Lo que podría resumirse en datos interesantes mencionados por Lewon y Domjan (2026):
- El libro de Cooper et. al. (2020) de análisis aplicado de conducta, que cuenta con casi 900 páginas, le dedicó menos de 2 páginas a una descripción general del condicionamiento respondiente.
- Declaraciones como las de Jack Michaels (1980) sobre el crédito a las conceptualizaciones de Skinner y las demostraciones que el paradigma operante podía ofrecer al aspecto aplicado.
- El Esquema del Contenido del Examen de BCBA actual (BACB, 2022) contiene 104 ítems, con solo uno directamente relacionado con el condicionamiento Pavloviano.
- En un artículo de Madden et al. (2023) revisaron varios libros de texto centrados en AAC y concluyeron que el condicionamiento pavloviano continúa caracterizándose, en gran medida, en términos de contigüidad temporal o "apareamiento" de estímulos, una visión que resulta excesivamente simplista a la luz de la investigación contemporánea (Rescorla, 1988).
Dicho esto, y sin ahondar en otros aspectos que pueden revisarse en el artículo (que invito a leer). Pasemos al punto de quiebre sobre esta visión tradicional del CC que no encaja, para nada, con lo que sabe actualmente sobre las respondientes.
2. Fenómenos que sobrepasan el entendimiento tradicional de operantes y respondientes.
Las operantes se han caracterizado por su éxito y aportes en el contexto aplicado (AAC). También consideradas como la emergencia de conductas novedosas capaces de explicar conductas complejas. Sobre todo, en conductas de aproximación que pueden operar en el ambiente; como palomas que pueden picotear una tecla o ratones que pueden presionar una palanca. Contrario a las respondientes, que como se dijo previamente, se limitan a los aspectos fisiológicos y glandulares del organismo.
En un importante estudio realizado por Brown y Jenkins (1968), lograron que un grupo de 36 palomas se aproximaran a un disco iluminado (EC), el cual picotearon dada una cantidad de emparejamientos EC-EI. Y en el que las palomas comenzaban a picotear entre los 6 y 119 emparejamientos. Dichos picoteos se mantuvieron durante todo el experimento.
Lo sorprendente en este hallazgo es que la preparación experimental es, en toda regla, Pavloviana, y a éste fenómeno lo denominaron automoldeamiento.
Anteriormente se dijo que las operantes se caracterizan por operar en el ambiente, o por ser respuestas de aproximación. Y que las respondientes se limitan a su fisiología, de no ser esqueléticas ni operantes. Sin embargo, el fenómeno del automoldeamiento demostró que se pueden condicionar respuestas de aproximación y manipulación hacia el estímulo condicional (EC) a través de una preparación Pavloviana. Muchos otros trabajos también han estudiado y demostrado éste fenómeno (Gamzu y Williams, 1971; Gamzu y Schwartz, 1973; Jenkins, 1973; Jenkins y Moore, 1973; Locurto, et. al., 1981). Para una discusión amplia sobre el fenómeno recomiendo el capítulo 3 del libro de Staddon (1977/2022) titulado “Manual de Conducta Operante”.
Sin duda, éste fenómeno fue tema de discusión para el análisis experimental de la conducta, discusiones que rondaban entre suponer que el automoldeamiento se trataba de pseudocondicionamiento, de un artefacto o un reforzamiento accidental (Jenkins y Moore, 1973; Schwartz y Gamzu, 1973/2022; Lewon y Domjan; 2026).
Un estudio de Williams y Williams (1969) fue de aquellos experimentos que demostró no solamente el fenómeno de automoldeamiento. También descarto la posibilidad de un reforzamiento accidental. El procedimiento que introdujeron se denomino control por omisión. Es decir, el emparejamiento de una tecla iluminada (EC) que durante un intervalo de 6 s finalizaba en la entrega de un grano de comida (EI), siempre y cuando las palomas no picotearan la tecla. El control por omisión iniciaba cuando las palomas comenzaban a picotear la tecla iluminada, ya que hacerlo cancelaba la entrega del grano de comida. Sorprendentemente, 9 de 10 palomas mantuvieron esta respuesta de picoteo a la tecla durante todo el experimento. Descartando así la posibilidad un reforzamiento accidental.
Otros ejemplos donde se demostró la adquisición de respuestas de aproximación y manipulación con el EC fueron los fenómenos que se denominarían, posteriormente, como seguimiento de señales (sign tracking) y seguimiento de la meta (goal tracking) (para estudios recientes, véase Burns & Domjan, 2001; Colaizzi et al., 2020; Flagel et al., 2009).
3. No es posible una ciencia de la conducta operante en ausencia de procesos Pavlovianos.
Un trabajo interesante de Domjan (2016) relata sobre los supuestos de Skinner en el que propone una distinción entre “emitido” y “elicitado”. En una manera de disociar las respuestas operantes de las Pavlovianas. Según Lewon y Domjan (2016), Skinner consideraba que la conducta elicitada estaba estrechamente relacionada con los reflejos o reacciones ante un estímulo disparador o elicitador claramente identificable. Mientras que las operantes son “emitidas” en una manera de caracterizar que “no se puede detectar ningún estímulo correlacionado en las ocasiones en que se observa su ocurrencia” (Skinner, 1938, p. 21).
Este tipo de declaraciones sobre el CC han llevado a interpretar que las respuestas operantes ocurren de manera “espontánea”. Es decir, que ocurren independientemente del las influencias del contexto. Estableciendo así una distinción identificable de paradigmas, donde uno es elicitado por estímulos antecedentes, mientras que las operantes son más bien “emitidas” y probabilísticas (Domjan, 2016).
Posteriormente, los estudios e investigaciones de la época, harían dar cuenta del reconocimiento al papel de los estímulos antecedentes. Brindándonos lo que hoy por hoy representa como la contingencia de tres términos: antecedente, conducta y consecuencia (A-B-C) (Ferster & Skinner, 1957; Keller & Schoenfeld, 1950; Michael, 2004).
En línea con el párrafo anterior, Lewon y Domjan (2026) señalarían que “el compromiso con la contingencia de tres términos constituye un rechazo a la idea de que la conducta operante ocurre de manera espontánea o que es ‘emitida’ en lugar de ser evocada o elicitada.”
A pesar de los distintos enunciados de Skinner y sus seguidores de establecer una disociación de paradigmas por ser procesos independientes. La evidencia experimental ha demostrado que se pueden formalizar respuestas de aproximación y manipulación con el estímulo antecedente emparejado con un reforzador a través de procedimientos Pavlovianos (Colwill y Rescorla, 1988; Colwill y Motzkin, 1944). Este tipo de asociaciones entre los ED’s y los Reforzadores (u Outcomes [O]) siempre son posibles en un procedimiento operante, por lo que la independencia de un aprendizaje operante y Pavloviano es difícil de demostrar empíricamente (Lewon y Domjan, 2026).
4. Últimos comentarios
Para finalizar este post, puedo señalar una curiosidad dicha al principio, respecto a cómo concebimos los paradigmas Pavloviano y operante. Donde la respuesta común ante la distinción de paradigmas en el que se reconoce a la primera por ser una contingencia de dos términos (E-O) y la otra de tres términos (E-R-O). Y lo que en realidad se trataría del tardío reconocimiento de los estímulos antecedentes (o EC’s), y dejándonos solamente con aseveraciones de la ocurrencia de contingencias de respuesta-consecuencia. Adicionalmente, creer que las conductas que están controladas por sus consecuencias se caracterizan específicamente por ser de aproximación y manipulación. Cuando ya se ha demostrado que éstas son posibles en arreglos Pavlovianos. Cabe decir, entonces, si realmente hay una disociación entre paradigmas más allá de como se preparan los procedimientos de condicionamiento respecto a la relación que existe con un resultado biológicamente significativo (Outcome, o EI, o Reforzador).
Me hubiera encantado añadir más tópicos que omití por la amplitud que implica hablar de los mismos, temas que se abordaran en otro post y que van en relación a las interacciones entre operantes y respondientes, principios encontrados en estas interacciones y lo que pueden decirnos de la optimización de la eficacia de los procedimientos que se sirven de estos principios.
También quiero añadir la participación de colaboración que tuve con Alejandro en las distintas discusiones y retroalimentaciones que compartimos al leer el artículo. Asimismo, Alejandro también ha realizado su propio post de difusión sobre el tema en su página de Medium, del cual les aseguro una grata lectura y los animo a leerlo. Lectura en la que concuerdo con él. Lo que podría resumirse, éste análisis, en un sesgo Skinneriano u operante sobre el paradigma Pavloviano, dicho por mi colega en cuestión.
Referencias
- Lewon, M., & Domjan, M. (2026). Toward a modern view of Pavlovian conditioning in applied behavior analysis. Perspectives on Behavior Science.
- Bouton, M. E. (2016). Learning and behavior: A contemporary synthesis (2nd ed.). Sinauer Associates.
- Brown, P. L., & Jenkins, H. M. (1968). Auto-shaping of the pigeon’s key peck. Journal of the Experimen- tal Analysis of Behavior, 11, 1–8.
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