03/09/2026
Hoy se habla mucho de “vibrar alto” y “vibrar bajo”, pero muchas veces se malinterpreta lo que realmente significa.
Vibrar alto no quiere decir que nunca te enojes, que no sientas tristeza, ansiedad o que nunca llores. Sentir emociones es parte de ser humano. Tener un momento de enojo, tristeza o incluso ansiedad no baja tu frecuencia.
Lo que realmente afecta tu equilibrio no es sentir, sino la forma en que te relacionas con lo que sientes.
Hay tres cosas que sí pueden bajar tu frecuencia emocional:
reprimir tus emociones, evadir tus emociones o identificarte completamente con ellas.
Reprimir es guardar lo que sientes como si no existiera.
Evadir es distraerte para no mirar lo que está pasando dentro de ti.
E identificarte es creer que esa emoción eres tú.
Pero una emoción no eres tú.
Una emoción es una experiencia que está pasando a través de ti.
Y lo mismo ocurre con los pensamientos.
A veces se cree que “vibrar alto” significa pensar siempre positivo, repetir constantemente que todo está bien. Pero no todo está bien todo el tiempo, y reconocer eso también es parte de la conciencia.
Esa obsesión por querer ver todo positivo puede terminar desconectándote de la realidad y de lo que realmente necesitas atender.
Lo que sí suele bajar nuestra frecuencia son ciertos vicios mentales: la queja constante, la victimización, la procrastinación o quedarnos atrapados en patrones de pensamiento que nos quitan responsabilidad sobre nuestra propia vida.
Vibrar alto no es negar lo que sientes ni lo que piensas.
Es tener la honestidad de reconocer lo que está pasando dentro de ti y aprender a atravesarlo con conciencia.
Porque la verdadera conciencia no consiste en escapar de la emoción o del pensamiento, sino en poder observarlos sin quedar atrapado en ellos.
Paola Rojas Tanatóloga/Mindfulness
✨Mi programa 🌿Reencuéntrate
Mindfulness para volver a ti
Ya disponible !!
Link en comentarios 👇