12/01/2025
El origen del término “Cartonería Mexicana”
La elaboración de figuras con papel y cartón en México tiene raíces que se remontan al periodo virreinal. Desde entonces, las comunidades crearon máscaras para las danzas, figuras rituales, piñatas, mojigangas, judas y una gran diversidad de objetos festivos y utilitarios. Aunque compartían materiales y técnicas, durante muchos años cada una de estas prácticas se conoció como un oficio distinto: mascareros, piñateros, juderos o artesanos de papel maché, entre otros. Aunque estas prácticas compartían procesos técnicos, durante siglos se identificaron como oficios separados dentro del arte popular.
Fue hasta 1980 cuando maestro Leonardo Linares Vargas, nieto del maestro Pedro Linares López, creador de los alebrijes, propuso formalmente el uso del término “cartonería” para unificar todas las técnicas tradicionales realizadas con papel, cartón y engrudo. Este concepto comenzó a difundirse de manera sistemática gracias a revistas culturales, medios especializados, entrevistas y publicaciones dedicadas al arte popular, que recogieron y promovieron la propuesta terminológica del maestro Leonardo Linares Vargas. Dichas publicaciones fueron clave para que el término alcanzara reconocimiento nacional.
La adopción del concepto permitió que la cartonería mexicana se consolidara como una categoría propia dentro del arte popular, facilitando su estudio, valoración y transmisión como un corpus técnico y cultural integral. Gracias a esta formalización, la cartonería es hoy reconocida en México y en el extranjero como un patrimonio vivo, heredado y transformado por generaciones de artesanas, artesanos, maestras y maestros cartoneros.
El maestro Leonardo Linares Vargas, integrante del Museo Nacional e Internacional de la Cartonería (MUNAINCART) aporta su conocimiento y el legado de su linaje para fortalecer la preservación, investigación y proyección de este arte. Su labor reafirma la importancia de una denominación que, desde la década de los ochenta, dio identidad a un universo creativo que México ha adoptado como parte fundamental de su patrimonio cultural.